ARTICULO PRIMERO.- Conformar, el Comité de Dirección de...
"Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad”
En España hay actualmente 76.595 personas que ya han cumplido la edad a la que se pueden jubilar pero siguen trabajando y cobrando pensión a la vez, a través de las fórmulas legales que actualmente permiten esta situación: fundamentalmente la jubilación activa y la flexible. Este colectivo ha registrado un fuerte aumento del 9,4% en 2025, impulsado por los nuevos requisitos de la jubilación activa vigentes desde abril pasado. Solo durante los ocho primeros meses de las nuevas condiciones de esta modalidad de retiro, las casi 11.000 personas que se han acogido a esta jubilación ya suponen el 15% del total de quienes compatibilizan ambas rentas, según los últimos datos correspondientes a este mes de enero facilitados a EL PAÍS por la Seguridad Social. De esta forma, el número de jubilados activos suma varios años creciendo muy por encima de lo que aumenta el número total de pensiones, que ha subido alrededor del 1,5% anual los dos últimos ejercicios.
El contacto mantenido por la princesa Mette-Marit de Noruega con el pederasta estadounidense Jeffrey Epstein después de que este hubiera sido condenado por abusos sexuales en 2008 no solo acapara titulares en la prensa nacional e internacional. Ha provocado también una reacción inédita en el país escandinavo: la crítica directa del primer ministro, Jonas Gahr Store, hacia la esposa del heredero al trono, Haakon, y futura reina consorte, por su “falta de criterio”. Las revelaciones coinciden con el inicio del juicio, previsto para este martes, de Marius Borg Hoiby, el hijo que Mette-Marit tuvo antes de su matrimonio. Sobre el joven, de 29 años, pesan 38 cargos, cuatro de ellos por violación.
Cuando hace poco más de una semana una escueta nota de la agencia oficial Xinhua anunció la caída en desgracia de Zhang Youxia, el general de mayor rango de China, lo único que quedó claro es una cosa: nadie, más allá del círculo íntimo del presidente, Xi Jinping, (o quizá ni eso) sabía por qué. Zhang fue puesto bajo investigación junto a Liu Zhenli, otro de los máximos mandos castrenses, por presuntas “graves violaciones de la disciplina y la ley”, decía el comunicado, que no daba ninguna pista más.
En Sumirago, el tiempo se mide en metros. Uno y medio por hora. A veces menos, según la complejidad del dibujo y los hilos que entren en juego. Es lo que tardan en urdirse algunos de los característicos tejidos de Missoni. En ese pueblo lombardo a 40 minutos de Milán, encaramados a una colina con el Monte Rosa de fondo, están los cuarteles de la firma italiana. Músculo creativo y textil, es el lugar donde la enseña se instaló en 1969 —15 años después de que Rosita y Ottavio empezaran la andadura familiar a la que pondrían su apellido con un taller textil en el sótano de su casa—. Y donde siguen repiqueteando sus telares. Máquinas que diluyen la gruesa línea que solemos dibujar entre lo industrial y lo artesano, con nombre propio. Raschel, que permite construir directamente el dibujo en la estructura del tejido. Jacquard, el histórico sistema de tarjetas perforadas que en 1801 hizo posible mecanizar dibujos complejos. Y Caperdoni, un telar especial, diseñado para combinar técnicas.
Orientarse a través de mapas digitales, realizar transferencias desde la banca electrónica, informarse en buscadores web… Los hábitos digitales son recientes, pero están tan incorporados que el regreso a su versión analógica resulta inconcebible. Incluso algo tan ancestral como ligar puede parecer ya inseparable de las pantallas. Pero un fenómeno reciente en redes sugiere que todavía no está todo dicho.
Costa Rica dio el domingo un triunfo inédito por su dimensión a la candidata Laura Fernández, la elegida por el actual presidente, Rodrigo Chaves, para garantizar la continuidad de su proyecto de “refundación” del Estado. El 48% de los votos obtenidos en las urnas, ocho puntos más de los necesarios para ganar en primera vuelta, tendrá su correlato en el Parlamento unicameral, donde la fuerza gobernante, el Partido Pueblo Soberano (PPS), sumó 31 de los 57 diputados que lo integran. El número permitirá a Fernández impulsar casi sin contrapesos sus proyectos de ley, además de aprobar el presupuesto nacional o reasignar partidas del Estado. Queda, sin embargo, lejos de los 40 votos necesarios para impulsar sin necesidad de acuerdos una reforma de la Constitución, parte fundamental de los planes de reforma que Fernández heredará de Chaves, su mentor político.
Es de día o de noche, no importa. En el cayuco hay veinte personas, treinta, tal vez más. Hombres, mujeres, algún niño o niña. El mar no muestra sus fronteras, pero las tiene. Desde ese puerto africano, esperan llegar a Europa, pero saben que puede pasar cualquier cosa. Se preguntan quién los socorrerá si la embarcación se detiene o se quiebra. ¿Podrán sus familiares recuperar sus cuerpos si naufragan y mueren o desaparecerán en el mar o en una fosa común? Mientras la política antiinmigración de Donald Trump sigue dando titulares a los medios de comunicación internacionales, la escritora y periodista Taina Tervonen viene a recordarnos en Los vigías. Cinco centinelas de las fronteras que la tragedia migratoria continúa a las puertas de Europa.
Los vigías. Cinco centinelas en las fronterasTaina Tervonen Traducción de Iballa López Hernández Errata Naturae, 2026 168 páginas, 19,50 eurosMaría, nombre ficticio, es inspectora de las viviendas públicas en Madrid. “Nuestro trabajo es verificar que el adjudicatario vive ahí y que no hay subarriendos”, cuenta. Su labor, por lo tanto, es perseguir chanchullos. Fraudes. Abusos que por toda España, y en función del tipo de concesión, cobran la forma de subarrendar habitaciones, alquilar la vivienda entera sin poder hacerlo, venderla sin autorización, hacerlo por un precio superior al permitido, no usarla como vivienda habitual o haber falseado algún dato para acceder a ese techo tan codiciado y diseñado para ayudar a los más vulnerables, a quienes más lo necesitan y nada tienen. Desde 2019, las Comunidades Autónomas han impuesto más de 1.100 sanciones por esas prácticas. Y por ello han recaudado más de nueve millones de euros, según datos obtenidos por EL PAÍS tras una petición de información registrada en aplicación de la ley de Transparencia.
Si alguien que se tiene a sí mismo como de izquierdas no siente auténtico y genuino pavor ante la, según parece, inminente llegada al poder de la extrema derecha, lo suyo es que experimente una profunda preocupación interior y que se haga algunas preguntas de calado como las siguientes: ¿estaré contribuyendo con mi escepticismo a blanquear el fascismo? ¿Me habré constituido, sin pretenderlo en absoluto, en cómplice de una de las más siniestras corrientes políticas del siglo XX? ¿Me serán de aplicación en el futuro las conocidas palabras de Martin Niemöller (ya saben: “Primero vinieron por los socialistas, y no dije nada, porque yo no era socialista / Luego vinieron por los sindicalistas…“, etcétera), de los que se hacen acreedores los tibios de todas las épocas? O, más grave aún: ¿mereceré de pleno derecho ser incurso en ese universo que algunos han dado en denominar la fachosfera?
Cuando llega la temporada de bodas y empiezan a desfilar en mi móvil las pamelas de las madrinas entradas en años me sigue sorprendiendo ver a las niñas bien de una de las ciudades con más solera de España, una de esas donde la recta moral se vigila con lupa, contrayendo matrimonio con señores que les sacan dos décadas. A mis ojos de adulta la diferencia de edad se presenta muchísimo más evidente que cuando se casaron Marta Chávarri (aquel bombón cuya entrepierna pasó a ser propiedad de todos los españoles) y Fernando Falcó (aquel marqués que iba con su Porsche naranja a esperar a la puerta del colegio Sagrado Corazón). Entonces yo era una niña y me parecían los dos simplemente “mayores”; él, además, muy feo. Es lo curioso de la madurez, tanto física como intelectual: de pronto descubres bajo la luz deslumbrante que el tiempo y la experiencia arrojan sobre todas las cosas, la faz verdadera tras cada máscara. Por ejemplo, ¿cómo se le llama a un padrastro que se enamora de su hija menor de edad? Esa nueva clarividencia puede llevarte a verle incluso nuevos significados a expresiones antiguas: “amor prohibido”, “arrebato pasional”, “celos” o “playboy”. En esta última categoría caían Julio Iglesias, del que no hay nada más que añadir, o el recientemente fallecido Philippe Junot, quien tenía 38 y unas buenas entradas cuando le pidió matrimonio, con la oposición de la madre de la criatura (otra que veía con claridad), a una princesa con cara de muñequita y apenas veinte años. Se llamaba Carolina, como la protagonista de la canción de un grupo español que contaba la historia de una dulce cría que no tenía edad para hacer el amor (“su madre la estará buscando o eso es lo que creo yo”). Mucho jiji pero cuántas letras de rock macho moderno aluden a conductas con mujeres menores que harían fruncir el ceño a Epstein. Lo más escandaloso de los párrafos tachados en negro de esa lista infame es que lo que pone no es nuevo: solo le llamamos de otra forma.
La información completa sobre las últimas revisiones a que fue sometido el tren de alta velocidad de Iryo que descarriló el domingo 18 en Adamuz (Córdoba) ha sido puesta a disposición de la investigación técnica sin defecto alguno a la vista. La operadora, que sostuvo desde el primer minuto que su convoy estaba recién inspeccionado por el fabricante y encargado del mantenimiento de su flota, Hitachi Rail, ha remitido las conclusiones de aptitud del tren a través de tres análisis de sistemas de seguridad y rodaduras. Esa unidad llevaba la referencia 6189 y cubría la ruta Málaga-Madrid el día de la tragedia.
Es semana electoral, con las urnas a solo seis días, y no hay campaña que pueda permitirse el lujo de traslucir abatimiento. Toca sonreír. Más aún si eres Pilar Alegría (La Zaida, Zaragoza, 48 años), que ha convertido su apellido en leitmotiv de una campaña que no le da motivos para el optimismo. La última razón para el disgusto llegó este lunes por la mañana, con la encuesta de 40dB. publicada por EL PAÍS y la SER, que pronostica al PSOE su mínimo histórico en Aragón en las elecciones del domingo. No obstante, la candidata socialista llegaba tan puntual como sonriente a la esquina del barrio de Las Delicias, en Zaragoza, en la que había convocado un acto y donde la esperaban la prensa y un puñado de seguidores prestos a dedicarle palabras de ánimo. Porque, aunque la campaña exige sonrisas, a nadie se le escapa que las cosas no pintan bien y que la candidata necesita un empujón. Rápidamente, entre saludos y parabienes, aflora un tema de plena actualidad, la revalorización de las pensiones. Y Alegría eleva la voz para proclamar una frase que llega a oídos de todos:
La prevención de la delincuencia en Madrid va a adquirir la forma de macrorredadas en algunos de los principales centros de ocio de municipios de la región y de la capital coincidente con la llegada del nuevo Jefe Superior, Javier Galván, que pone el objetivo en la Seguridad Ciudadana. Las últimas redadas datan de 2022, como respuesta a situaciones conflictivas, pero a partir de ahora tendrán un carácter preventivo. La actuación policial la marcan las denuncias, las quejas de los ciudadanos y del vecindario, las trifulcas nocturnas... En resumidas cuentas, el grado de conflictividad de las distintas zonas de ocio nocturno de acuerdo a los termómetros y parámetros policiales de la Jefatura de Policía Nacional de Madrid, que es quien prepara y coordina estos amplios dispositivos en los que participan las comisarías de otros municipios y las de distrito e incluso la policía municipal, según fuentes policiales.
El promotor de la acción disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Ricardo Conde, ha propuesto a los vocales del órgano que sancionen al juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, que atacó a la exministra de Igualdad Irene Montero por la ley del solo sí es sí, así como al juez de lo Mercantil Manuel Ruiz de Lara que acusó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de practicar “golpismo” y llamó a su esposa, Begoña Gómez, “Barbigoña”. Esta propuesta de sanción, que avanzan fuentes jurídicas a EL PAÍS, deberá pasar por la Comisión Disciplinaria para ser ratificada.
Pese a la fortísima presión interna y al clamor de las víctimas de la dana, que se escuchó a viva voz en el funeral de Estado, Alberto Núñez Feijóo nunca pidió a Carlos Mazón que dimitiera por su gestión de la catástrofe en la que murieron 237 personas. Fue el propio expresidente de la Generalitat quien quiso marcharse después de escuchar los gritos de “asesino” que le profirieron los familiares en aquella tensa ceremonia en el primer aniversario de la gota fría. Cuatro meses después de la renuncia de su barón, el líder del PP sigue instalado en ese mismo esquema. Feijóo no rompe con Mazón, al que sigue defendiendo y justificando por su ausencia en el puesto de mando en las horas más críticas de la tragedia, como se vio durante su comparecencia en la comisión de investigación este lunes en el Congreso, de la que Génova salió muy satisfecha y con la sensación de haber evitado un gol de la izquierda. Feijóo apenas puso distancia del expresident y esquivó las peticiones para que le obligue a renunciar también al acta de diputado, un debate que de momento no se ha abierto en el PP.
Tengo un buen amigo que lleva gorra castiza cuando hace frío, así que no tengo nada contra las gorras (al final de la novela sale también una boina), y hasta me cae bien el perfil público de David Uclés (Úbeda, 1990) y su ingenuidad sin impostura (no sé vérsela), o una forma del desvalimiento que me parece genuino. Quizá de ahí que la turba del facherío haya salido de caza en redes y fuera de redes contra él, antes y después del desgraciado episodio sevillano de Pérez-Reverte.
La ciudad de las luces muertasDavid Uclés Destino, 2026 282 páginas, 22,90 eurosComo explica Juan Antonio Madrid, catedrático de Fisiología de la Universidad de Murcia, la siesta, de la misma manera que el periodo de sueño nocturno, está de alguna forma condicionada biológicamente. Los seres humanos tenemos una predisposición a sufrir una bajada del nivel de alerta y de vigilancia aproximadamente al mediodía, entre seis y ocho horas después de haber despertado. De hecho, la palabra siesta proviene del latín sexta, que en la Antigua Roma hacía referencia a la sexta hora del día desde el amanecer, momento reservado para la pausa y el descanso. “Hay muchos marcadores que medimos en el laboratorio que nos indican que ese periodo está ahí, incluso sin haber comido a mediodía”, afirma.
La taquilla global ha tenido su mejor inicio del año desde la pandemia gracias a un enero en el que han aguantado bombazos como Zootrópolis 2, Avatar: fuego y cenizas y La asistenta, así como el tirón en España de Aída y vuelta. Pero en febrero toca hacer borrón y cuenta nueva, y volver a llenar las salas de nuevos estrenos. Será un mes con pocas superproducciones y no demasiadas secuelas que llenen las salas.