ARTICULO PRIMERO.- Conformar, el Comité de Dirección de...
"Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad”
Los autobuses interurbanos que llegan o se van de Barcelona alcanzaron, en 2024, cifras récord: más de 82 millones de viajes en Cataluña y unos 54 millones dentro de los municipios del área metropolitana. Las sucesivas crisis de Rodalies han provocado un auténtico auge del transporte público por carretera y eso se nota en las calles más céntricas de la ciudad, donde se acumulan pasajeros en busca de autobús. Todas las previsiones apuntan a que este transporte continúe creciendo y el Ayuntamiento y la Generalitat aseguran que su aspiración es ponerle orden. El objetivo de ambas administraciones es construir, en los próximos años y si se aprueban los presupuestos, varias estaciones en la plaza de Espanya, la Diagonal, Gran Via o la Sagrera. A poder ser, las estaciones serán subterráneas para que los vehiculos dejen de invadir las calles de la ciudad.
Karina Sainz Borgo (Caracas, 44 años) revolucionó el panorama literario español e internacional con la publicación de su primera novela, La hija de la española (Lumen, 2019), traducida a más de 20 idiomas; se consolidó como una novelista sólida con El tercer país (Lumen, 2021), y experimentó con La isla del doctor Schubert (Lumen, 2023). Ahora publica Nazarena (Alfaguara, 2026), una saga familiar en la que ocho hermanas viven en una casa como en una jaula, al mismo tiempo que está inmersa en la promoción de Aún es de noche en Caracas, la película de Mariana Rondón y Marité Ugás basada en La hija de la española, que se estrenó en los cines de Chile, Argentina, Bolivia, Colombia, México, El Salvador, Guatemala, Costa Rica y Panamá y que llegará a finales de marzo a Netflix.
En Maspalomas recuerdan bien al chico que llegó casi en silencio. Apenas hablaba, observaba mucho y pasaba bastante desapercibido fuera del campo. Dentro, en cambio, era imposible ignorarlo. Job Nguono Ochieng (Nairobi, Kenia, 23 años) acababa de aterrizar en Gran Canaria con una mochila ligera, poco idioma y una responsabilidad enorme: responder al esfuerzo que su familia y su entorno habían hecho para que pudiera perseguir su sueño en Europa. Era el verano de 2020 y apenas tenía 17 años.
¿Por qué hacerlo con sencillez, cuando una es la número uno del mundo? Porque sencillamente, ella es así: única y genuina, a la vez poderosa y necesaria. Ningún aterrizaje retumbó más en Indian Wells que el de Aryna Sabalenka, quien hace dos semanas irrumpió en las instalaciones luciendo orgullosa y feliz el dedo anular. Antes, la bielorrusa —citada este domingo (19.00, Tennis Channel) con la kazaja Elena Rybakina en la final del torneo— había publicado un vídeo en sus redes sociales en el que su novio, Georgios Frangulis, le proponía arrodillado matrimonio. Una escena cubierta de pétalos de rosa blanca y envuelta en flores. En el fondo, muy acorde a Sabalenka, a la que nunca le gusta pasar de puntillas por ningún lado, sea donde sea.
80 SEMANAS EN LO MÁS ALTOEl nombre de Sabalenka figura entre los de las candidatas a ganar el premio Laureus a Mejor Deportista femenina del Año, que se concederá el 20 de abril en la gala que tendrá lugar en el Palacio de Cibeles (Madrid). Otra muestra del relieve que ha ido adquiriendo la tenista, cada vez más reconocida.
Cerró el curso pasado en lo más alto del ranking, por segunda vez en su carrera, aunque tiene una cuenta pendiente con las grandes finales: ha perdido la mitad (cuatro de ocho) de las que ha disputado hasta ahora. También cedió en los desenlaces maestros de 2022 y 2025.
En todo caso, en su currículo constan 22 títulos individuales; entre ellos, dos del Open de Australia y otros dos del US Open. Engarzó por primera vez el número uno en septiembre de 2023 y, después de dos meses defendiéndolo, lo perdió en favor de Swiatek y lo recuperaría en octubre de 2024.
En total son 80 semanas al mando del circuito de la WTA, lo que la sitúa en el undécimo peldaño histórico. Tiene contratos con firmas como Nike, Emirates o Gucci, y el año pasado le arrebató a Serena el récord de ganancias en un año: 13 millones de euros, por los 11,3 de la leyenda estadounidense.
Ellas, plata olímpica. Ellos, oro mundial. Dos pelotazos recientes de la selección española han fortalecido el auge de un deporte con raíces tiernas pero que no para de crecer. El baloncesto 3x3 se multiplica alimentado por esas dos medallas inesperadas, el segundo puesto en el podio de los Juegos de París 2024 de Sandra Ygueravide, Vega Gimeno, Juana Camilión y Gracia Alonso, y el primero en el campeonato del mundo de 2025 de Carlos Martínez, Diego de Blas, Guim Expósito e Iván Aurrecoechea. Los dos cuartetos disputan este fin de semana en Bangkok la Champions Cup, una especie de Mundialito que reúne a los campeones mundiales y de cada continente y a las mejores selecciones del ranking de la FIBA (los hombres han llegado a semifinales).
Andaba yo preparando un libro que me exigía reunirme con periodistas talluditos para que me contasen historias, y amenacé con llamarle “un día de estos” para sonsacárselas. “Llámame cuando quieras —me dijo—, pero como tardes mucho, igual me llamas después de muerto”. Era paradójico que alguien tan supersticioso, tan coqueto y que se enfadaba tanto si le llamaban viejo bromease con ese desparpajo sobre la muerte.
El cierre parcial del estrecho de Ormuz, por donde transita el 20% del petróleo mundial, ha disparado las alarmas en el sector asegurador marítimo. Aseguradoras como Gard, Skuld, NorthStandard, el London P&I Club y el American Club han anunciado cancelaciones a partir del 5 de marzo. Según los avisos, la cobertura de riesgos de guerra quedará excluida en aguas iraníes, así como en el Golfo y aguas adyacentes. Skuld ha añadido en su aviso al mercado que estaba trabajando en una opción de recompra para restablecer la cobertura.
Petición de ayudasLas empresas españolas reclaman medidas urgentes ante la crisis en el estrecho de Ormuz, que dispara los precios de los combustibles y la energía. El sector del transporte (CETM, Confebus, Astic) pide ayudas directas como bonificaciones al gasóleo, revisión de tarifas y fondo de cobertura. Juan Roig, dueño de Mercadona, reclama al Gobierno el IVA al 0% en alimentación para mitigar impactos en consumidores, “que serán inevitables si no se adoptan medidas”. El sector agrario también ha levantado la voz. COAG insta a la CNMC a investigar de oficio la fijación de precios. ASAJA reclama ayudas directas, bonificaciones al gasóleo agrícola y rebaja del IRPF.
Un cuento de Woody Allen recrea un célebre pasaje de la Biblia, cuando Dios se le aparece a Abraham y le ordena matar a su hijo Isaac. Así que Abraham se levanta y le dice: “Isaac, ponte los pantalones”. Cuando le explica que tiene que matarlo porque se lo ha dicho Dios, el chaval no se cree que su padre le haga caso, así como así, sin decir nada. Su mujer también le echa la bronca por creerse lo primero que le cuenta uno que pasa por ahí a las dos de la madrugada. Pero cuando Abraham se dispone a sacrificar a su hijo, el Señor interviene para pararlo, le dice que era una broma y le asombra que se lo haya creído. “Nunca sé cuándo hablas en serio”, lamenta el patriarca.
La hija pequeña es la historia real de Fatima Daas, seudónimo tras el que se esconde una novelista francesa de origen tunecino de familia y creencia musulamanas que, en su adolescencia, cuando descubrió que era lesbiana, comenzó un proceso de lucha interior y externa por esa doble identidad enfrentada. La actriz convertida en directora Hafsia Herzi (Cuscús, Mereces un amor), también de origen magrebí, creció en los suburbios de Marsella conociendo “a muchas chicas como Fatima”. “En esos barrios no siempre es fácil aceptar lo que podría verse como diferente”, explica. Ella había visto esos conflictos reflejados en pantalla protagonizados por hombres, pero nunca por mujeres y por eso aceptó el encargo de adaptar la novela. Su tercera película como directora, también titulada La hija pequeña (en cines desde el 13 de marzo), se estrenó compitiendo en Sección Oficial en el Festival de Cannes.
ProducciónAdriana Suárez
AgradecimientoBornay
El muy olvidado anterior canciller de Alemania, Olaf Scholz, sentenció: “Ucrania no debe perder, Rusia no debe ganar”. Pero eso era ayer: la correlación de fuerzas, la desigualdad de los contendientes, la imprevisibilidad de las ayudas, hace cada vez más factible que Rusia alcance sus últimos objetivos. La guerra de Ucrania sigue existiendo aunque ahora nuestros ojos y nuestros oídos estén más pendientes de Oriente Próximo.
Jens Stoltenberg (Oslo, 66 años) es el político noruego más importante de su generación. El actual ministro de Economía acaba de salir de un comité para debatir los Presupuestos Generales. Su partido, el Partido Laborista de Noruega, ganó las elecciones de septiembre, pero gobierna en coalición con el bloque rojo, los partidos de izquierda. Toca negociar. Desde su despacho, en un imponente edificio de interior austero, en el centro de la capital, observa las obras de reconstrucción de la cercana oficina del Primer Ministro. El inmueble quedó muy dañado por el atentado terrorista de 2011, que acabó con la vida de 77 personas, la mayoría jóvenes que estaban en un campamento de las juventudes laboristas, en la isla de Utoya. Entonces, Stoltenberg era el jefe del Gobierno. El atentado le afectó profundamente. Cada verano vuelve a Utoya a rendir homenaje a las víctimas.
Los drones se han convertido en una presencia amenazadora en las ciudades de Irán, al igual que el estruendo de los bombardeos y las columnas de humo que se elevan en el cielo de un país donde en las dos semanas de guerra que se cumplieron este sábado ya han muerto 1.444 personas. Otras 18.551 han resultado heridas, según el Ministerio de Sanidad iraní. Mientras la lista de víctimas crece, la esperanza de algunos iraníes de que una intervención militar extranjera les trajera la libertad se desvanece. La presencia ominosa de esos aparatos no tripulados ha sumado un nuevo temor a sus preocupaciones, porque muchas veces “las víctimas” de esta guerra “son los civiles, como en la escuela de Minab”, dice Ladan, una mujer de Shiraz, en el sur de Irán. Tanto Ladan como el resto de entrevistados para este artículo han hablado con EL PAÍS por mensajes de Telegram.
Cada año por estas fechas escuchamos que los Oscars han perdido relevancia, que no importan a nadie, que son un espectáculo fatuo de una industria decadente mirándose al ombligo. Frases hechas que se ven desmontadas cuando cualquier comentario de un nominado se convierte en titular que da la vuelta al mundo. ¿Por qué estamos debatiendo ahora mismo la relevancia del ballet y la ópera? Durante una charla para universitarios organizada por la CNN y Variety el pasado 21 de febrero, en la que compartía micro con el actor Matthew McConaughey, Thimotée Chalamet —en plena promoción de Marty Supreme, por la que está nominado a mejor actor— afirmó que no le gustaría trabajar en el ballet y la ópera porque son artes que hay que mantener con vida “aunque ya no le importen a nadie”.
El president Salvador Illa se enfrenta esta semana, si no hay un cambio de guion copernicano, a la misma situación que vivió el expresident Pere Aragonès en 2024: afrontar un debate a la totalidad de los presupuestos sin los votos necesarios. El republicano no superó entonces la prueba y tras la sesión fallida anticipó las elecciones. La gran incógnita es cómo llegará el Govern el viernes a la celebración del debate en el Parlament: si habrá alcanzado un pacto de última hora con ERC, que reclama avances en la cesión del IRPF, y, si no es el caso y las cuentas decaen, si Illa emulará o no a su antecesor adelantando los comicios. El Govern bordea el precipicio y el fantasma electoral vuelve a revolotear Cataluña por más que Illa, como Aragonès, siempre ha insistido en que la legislatura debe durar cuatro años.
La belleza resalta a las personas, pero también puede opacarlas. Para Olatz Schnabel, su arrebatadora belleza nunca fue un problema. “Al revés, lucir bien me ha abierto muchas puertas”, reconoce en conversación con EL PAÍS. “Conozco a mujeres increíblemente guapas que son muy inseguras. De alguna manera, no son capaces de verse bellas. A mí me pasó. De muy joven, no me acababa de ver guapa. Ahora, cuando veo una foto mía de esa época, pienso: ‘Pero si era la bomba. ¿Cómo no me daba cuenta?”, explica sentada en el salón de su casa, un gran ático con vistas al Palacio Real en Madrid. Mientras habla, su perro, Tuno, le lame vorazmente sus zapatos aterciopelados de Manolo Blahnik.
Los socialistas forman el segundo grupo en importancia del Parlamento Europeo, con un total de 136 eurodiputados, frente a los 188 del Grupo Popular. De esos 136 diputados, 20 son socialistas españoles (Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas —S&D—), miembros todos ellos del PSOE. ¿Hasta qué punto esos 20 eurodiputados socialistas españoles son capaces de influir en su grupo y de marcar, de alguna forma, la política de la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen? Hasta ahora se han negado siempre a apoyar mociones de censura contra Von der Leyen y a apoyar a los populares alemanes disidentes, dispuestos en dos ocasiones a derribar a la presidenta y sustituirla por Manfred Weber. Saber hasta qué punto Ursula von der Leyen está agradecida a los socialistas españoles es importante para entender sus relaciones con Pedro Sánchez, a pesar de la decidida apuesta del presidente del Gobierno español contra la guerra en Irán.
Las líneas amarillas indican lo que gana esa persona en un día. Las líneas rojas indican el precio total de la consulta.
A menudo, cuando uno pasea por un barrio colmado de casas históricas y señoriales, se pregunta quién vivirá ahí. Cómo serán sus rutinas, qué vida desempeñarán detrás de esos hermosos ventanales, qué sonido les despertará por las mañanas. En la serie Disclaimer, disponible en Apple TV, el cineasta Alfonso Cuarón convierte la distinguida vivienda por la que transita su protagonista Catherine, interpretada por Cate Blanchett, en un personaje más de la ficción. A medida que avanza la trama, también se desvelan más detalles del asfalto que la rodea; de la coqueta librería en la que descubre el libro del escándalo a la hilera de fachadas de colores que decoran su agonía. Un día a día fuera de lo común que se rodó en las inmediaciones de Westbourne Grove, la arteria comercial que atraviesa Notting Hill, al oeste de Londres.
De un fondo negro emerge la belleza, una ráfaga arcoíris de flores de todos los tamaños. Las hay pequeñas y de pocos pétalos, así como floripondios que se elevan sobre las demás. La pintura Bodegón con alcachofas, flores y recipientes de vidrio fue creada por Juan van der Hamen (1596-1631) en 1627, y durante todos estos siglos ha aportado su alegría a los muros en los que se ha colgado el lienzo —ahora en el Museo del Prado—. Se trata de otro jardín eterno, si es que hay algo que pueda gozar de esa categoría superba, compuesto por una buena cantidad de especies vegetales.