ARTICULO PRIMERO.- Conformar, el Comité de Dirección de...
"Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad”
A mitad de la segunda temporada de Jury Duty, a su protagonista, alucinado por los inesperados giros de los acontecimientos, solo se le ocurre decir que “la situación es tan sincera que nadie podría haberla escrito en una serie de televisión”. Es verdad que su diálogo no estaba guionizado, pero lo que Anthony Norman no sabía es que todo lo que le rodeaba sí estaba cuidadosamente planeado. Todos a su alrededor eran actores, e incluso sus decisiones personales estaban previstas. Él pensaba que era un empleado temporal de una empresa de salsa picante, pero estaba viviendo una ficción.
La información exclusiva que publica hoy EL PAÍS demuestra que los abusos sexuales cometidos por el clero en todo el mundo, lejos de ser un asunto solo conocido hace apenas unos años, siempre lo fueron para las más altas jerarquías de la Iglesia Católica en Roma. Durante décadas, el Vaticano siguió una estrategia de ocultación que desembocó en la impunidad de miles de abusadores y en la indefensión de sus víctimas.
Mi abuela Gabina viajaba siempre con la mortaja en la maleta. Bueno, lo de viajar y lo de la maleta son licencias prosaicas. Los únicos viajes que hizo en su vida fueron los 300 kilómetros entre su pueblo y Alicante, y los 400 entre Alicante y Madrid, y su única maleta, una bolsa de lona que se negaba a cambiar porque le hacía el servicio y comprar otra era desperdiciar los cuartos. Total, que, cuando mi yaya, viuda eterna que no consintió jamás quitarse el luto, venía a casa a pasar el invierno, lo primero que hacía era colgar un hábito castaño oscuro casi negro en su funda de plástico en una esquina del armario que compartía con su nieta mayor, o sea, servidora, con mi correspondiente respingo al ser informada de su boca del destino del modelito, que entonces no se tenían tantas contemplaciones con los críos. Menuda era la Gabina. Décadas llevaba pagando los muertos, aunque no hubiera para aceite. Pero, aun teniendo el coche, la caja, el duelo y la sepultura pagados, no quería darle guerra a sus hijos pensando en qué ponerle llegada la hora. Eso era previsión y no lo de ahora.
Apátrida. Así me siento yo que, tras 35 años en mi país, me voy, tomando la decisión más difícil de mi vida. Emigro para continuar con mi carrera médico-investigadora, que tanto esfuerzo personal y dinero a las arcas públicas ha costado. Me voy con dos carreras universitarias, un título de especialidad, tres másteres y un doctorado, en el momento en que todo mi trabajo tiene que dar sus frutos al Estado. Me voy de un sistema que maltrata al médico “por tradición” y penaliza con una red caníbal de ayudas a quien, en pro de sus pacientes, además quiere investigar. Soy médico internista, infectóloga sin título, ya que en España no existe —otra cosa por la que somos únicos—. Me voy de unos políticos enajenados de la realidad de la ciudadanía, con tristeza al ver cómo están dejando morir un sistema público de salud que es la verdadera “marca España”. Me voy para poder seguir mejorando la salud de mis pacientes, sin que sea a costa de la mía propia. Me voy tras una generación, la del 15-M, que soñó con cambiarlo todo y no cambió nada. Me voy sin poder acceder a una vivienda, prisionera del país del sol y del turismo. Me voy del país más bonito del mundo, de mi tierra, España.
Se acaba otra temporada de premios y con ella la omnipresencia de alfombras rojas y de atuendos que se hacen virales por motivos deseables o por lo contrario. Y lo hace con la que quizá sea la ceremonia de entrega de premios más célebre de todas, los Oscar, en los que la alfombra roja no sólo sirve para que un público ávido de conversación superflua en un mundo cada vez más complicado saque punta a los invitados, sino también para tomar la temperatura de las tendencias en ropa formal y el estado de la cultura indumentaria entre los famosos.
Madrid se consolida como la capital mundial de la música latina. Por si alguien todavía lo dudaba, la ciudad está a punto de demostrarlo una vez más con los diez conciertos del artista puertorriqueño Bad Bunny en el Estadio Metropolitano este verano y con el anuncio del cierre de la gira Las mujeres ya no lloran de Shakira, que prevé otras diez actuaciones en la capital, según ha confirmado este miércoles el alcalde de Madrid, Jose Luis Martínez-Almeida. Para ello, la colombiana construirá un estadio que llevará su nombre en el polémico recinto Iberdrola Music, situado en el barrio de Villaverde.
Sentimiento de victoria en Villa de Vallecas. La Comisión Europea investigará las irregularidades ambientales en la incineradora de basuras de Valdemingómez que los vecinos del distrito del sureste madrileño llevan tres años denunciando. La Federación de Asociaciones Vecinales de Madrid (Fravm) y la Asociación Vecinal PAU del Ensanche de Vallecas registaron la pasada primavera una solicitud en la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, un órgano que permite a cualquier ciudadano, de forma individual o conjunta, presentar quejas o inquietudes sobre temas dentro del ámbito de actuación de la Unión Europea (UE). Hace tres días, la entidad aceptó la demanda vecinal y remitió una carta al presidente de la Fravm, Jorge Nacarino, en la que le informan de que se va a llevar a cabo una investigación preliminar para determinar si la planta de Las Lomas se adapta a la normativa comunitaria y si el Ayuntamiento ha hecho lo suficiente por cumplirla.
Carmen Linares llega a la cita con una ronquera importante. Se disculpa. Le decimos que por menos de eso Morrissey suspendería la entrevista y media gira. Se ríe. “No, yo esto no me lo podía perder”, dice con una voz áspera que en unos días, ya recuperada, brillará con hondura. La ocasión merece el esfuerzo de la cantaora: por primera vez, la andaluza posa y concede una entrevista con toda su artística familia. La propuesta vino de este periódico y ellos aceptaron sin pensarlo mucho. Este 2026 se celebran 30 años de un disco proverbial en la historia del flamenco, Antología. La mujer en el cante, donde la cantaora pone luz donde solo había tinieblas: recrea los cantes protagonizados por mujeres corajudas situadas en un segundo plano en un contexto patriarcal. La cantaora inicia una gira para conmemorar las tres décadas del álbum: el sábado 21 de marzo actúa en el circo Price de Madrid.
La falta de personal es uno de los mayores quebraderos de cabeza de la hostelería en España. Es un fenómeno que comenzó con la pandemia y que ha seguido imparable. Según datos de Comisiones Obreras, a principios de 2023 habrían abandonado el sector unas 70.000 personas. Los hosteleros siguen teniendo dificultades para encontrar camareros —uno de los perfiles más demandados— y personal de cocina. Los cocineros, al frente de negocios con reconocimiento, admiten que la situación es dramática y ofrecen su visión sobre el problema.
El escritor Francesc Serés (Zaidín, Huesca, 53 años) acaba de regresar a la ciudad austriaca de Graz, en la que vive, tras presentar en España El primer año (Destino, 2026). Autor de una amplia obra literaria en catalán, muchos de cuyos títulos han sido traducidos al castellano, Serés, a modo de dietario, recorre en este último libro los 13 meses que van desde el último mes de embarazo de su pareja hasta el primer año de vida de su hijo Juli, hoy un bebé de 20 meses. Cada mes recoge una anécdota concreta, un encuentro en el que de alguna forma el niño hace de imán para que se produzca.
Sequedad, picazón, tirantez, enrojecimiento o sensación de incomodidad: así se manifiesta la piel atópica y sensible. Quienes conviven con ella saben que hidratar y calmar son dos pasos esenciales en una rutina de cuidado.
Como todo en esta guerra, lo que un día parece seguro al día siguiente ya no lo es. Un reflejo de la inconstancia de la persona al mando, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y de la falta de planificación en su ofensiva contra Irán. Los kurdos no son una excepción: la opción de utilizar a estas milicias para abrir un frente terrestre, un plan que se filtró ―probablemente de forma intencionada― a varios medios estadounidenses, ha sido aparcado, según confirmó el republicano esta semana. No obstante, los grupos kurdoiraníes aseguran estar preparados para intervenir contra la República Islámica en el momento en que el régimen se debilite.
La inestabilidad regresará a España con la borrasca Therese. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha emitido un aviso especial debido a la formación de esta nueva borrasca que irá ganando fuerza y provocará un episodio de mal tiempo en Canarias durante los próximos días. A partir de este jueves y durante el resto de la semana habrá un temporal de viento, lluvia y mala mar. El portavoz de la Agencia, Rubén del Campo, ha señalado que las rachas de viento serán intensas en las islas con lluvias fuertes y olas que podrán superar los cuatro metros.
El diplomático y político originario de la isla caribeña de Granada Simon Stiell (57 años) es desde agosto de 2022 el secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, el acuerdo que ha regido en los últimos 34 años los esfuerzos de todos los países del mundo por ponerle coto al calentamiento global. Concede esta entrevista por videoconferencia desde Bruselas, el corazón de una Unión Europea que esta semana debate cómo hacerle frente a los efectos de la guerra de EE UU e Israel contra Irán. Y la forma en la que los Veintisiete responden a la crisis energética vinculada a este conflicto está en el centro de la reunión del Consejo Europeo que se celebra estos jueves y viernes. Stiell aboga por que Europa, en vez de retroceder, acelere todavía más su transición para dejar atrás los combustibles fósiles, principales responsables del cambio climático.
La silueta de la cigüeña blanca sobre torres y campanarios en las diferentes localidades de Extremadura forma parte del imaginario colectivo, sin embargo, esa estampa está desapareciendo en los últimos años.
8 de febrero de 2020. En el pabellón de Torun, la ciudad polaca en la que nació Copérnico, suena a todo volumen Levels, la mezcla del DJ sueco Avicii. Mondo Duplantis, casi un niño de 20 años, se dispone a asombrar al mundo con lo que podría definirse como un giro copernicano en el salto con pértiga. Una persona muy rápida, de físico muy normalito, con nada de los colosos estilo Serguéi Bubka, mandíbula de acero, arquitectura de acorazado, que han dominado la especialidad, y sonriente, deja el récord del mundo en 6,17 metros. Un mes después, cuando el pertiguista sueco, tan rápido, ya ha batido el récord mundial por segunda vez, el mismo mundo se encierra en casa. El coronavirus paraliza la vida. Este fin de semana, el sábado a partir de las 18.25, Mondo Duplantis vuelve a saltar en Torun para buscar, en esta ocasión, no solo un nuevo récord, sino también su séptimo título mundial, el cuarto en pista cubierta. En los seis años que han pasado desde su primera visita ha elevado el récord mundial hasta 6,31m. Antes de viajar recuerda su experiencia de 2020 por videoconferencia a media docena de periodistas del mismo mundo asombrado siempre.
Dos días antes de celebrarse la Copa del Rey de hockey patines, en Sant Sadurní d’Anoia rezuma la calma, solo trastocada por las animadas conversaciones en los bares, ahora que ya hay colgado algún cartel por el pueblo que anuncia el evento. Saben los lugareños que desde este jueves hasta el domingo las calles serán una fiesta, todas las aficiones hermanadas hasta que la bola empiece a rodar. Un festejo que, sin embargo, en la casa de los Aragonés no se celebra todavía, ya que Jordi y Rosa no quieren que haya un perdedor, al menos en el primer envite del torneo, donde se enfrenta el Noia con el Barcelona. Resulta que sus hijos Xavi y Sergi juegan a cada lado de la pista, uno de rojo y el otro de azulgrana. “El Barça es mucho Barça, pero el año pasado ya les ganamos y sabemos que podemos volver a hacerlo”, reflexiona Xavi, con una sonrisa picarona; “pero tampoco me cebé mucho porque él me ha ganado muchas veces y no hizo sangre”. Replica Sergi: “Esta vez no vas a ganar. Llevamos ya un tiempo concentrados y pensando en este encuentro porque no queremos que se repita la historia”. Ambos están sentados alrededor de la mesa familiar y ya han acordado que esta conversación con EL PAÍS será la última sobre el tema hasta que no acabe el duelo, que ahora es momento de distanciarse para pensar hacia dentro.
En la vida de Miguel Campins (Alcoy, 18 de marzo de 1880-Sevilla, 16 de agosto de 1936) se entrevera una buena parte de la historia de España que sucede en las primeras décadas del siglo XX. “En esa época Campins está en todas partes”, dice Lorenzo Silva (Madrid, 59 años), “son los años en los que se gesta la Guerra Civil con los mimbres de la Guerra de África”. De eso trata su nuevo libro, Con nadie. Vida y destino del general Campins (Destino), donde novela la peripecia vital del militar.