ARTICULO PRIMERO.- Conformar, el Comité de Dirección de...
"Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad”
En un solar público de Barcelona enano, esquinero, como un retal de ciudad por el que nadie daría un duro, se está levantando un edificio de cuatro viviendas sociales para jóvenes que es una experiencia pionera, desde la idea hasta la ejecución, y que ya tiene novios que la quieren replicar (como el Gobierno del País Vasco, que en otra versión de la idea, la aplicará en remontas). Es Wikihousing, proyecto ganador del concurso de innovación urbana BitHabitat en 2021: el suelo es del Ayuntamiento, lo impulsan cooperativas de arquitectos o vinculadas a la vivienda, es de madera, modular, sostenible hasta el punto de no necesitar calefacción ni refrigeración, y en su diseño y construcción han participado, en talleres de formación ocupacional, un centenar de jóvenes de perfiles muy distintos que obtendrán títulos certificados por el Colegio de Arquitectos de Cataluña y el centro educativo de iniciativa social Impulsem.
Junts per Catalunya votó hace unos días con el PP y Vox contra el escudo social que proponía el Gobierno central y las fuerzas progresistas en el Congreso de los Diputados. Hace solo unos años esa votación hubiera resultado impensable, pues Junts –incluso en sus anteriores versiones convergentes- defendía valientes medidas antidesahucio o contra el corte de suministros fundamentales por impago… vamos como si el laborismo post segunda guerra mundial de Clement Attlee se hubiera enseñoreado de la Cataluña gobernada por los Carles Puigdemont, Quim Torra o incluso el Artur Mas último, cuyo paso de los recortes sociales a la izquierda no le sirvió para evitar morir a manos de la CUP en la papelera de la historia.
Álvaro García (Utrera; 33 años) ha visto casi de todo en el Rayo Vallecano: llegó al barrio del sur de Madrid en el verano de 2018 y bajó a Segunda, ascendió dos cursos después, ha marcado goles hasta convertirse en el máximo anotador de la historia del club en Primera, ha alcanzado los 300 partidos con la franja y esta temporada se estrena con el Rayo en la Conference, donde se han clasificado directamente para octavos. En la Liga, donde marchan con alguna dificultad más que el año pasado, visitan hoy al Real Madrid en el Bernabéu (14.00, Dazn).
El derbi vasco de este domingo (21.00 horas, Dazn) en San Mamés llega marcado por dos dinámicas radicalmente opuestas. La Real Sociedad afronta la cita en su mejor momento de la temporada tras el impacto inmediato de Pellegrino Matarazzo en el banquillo, mientras que el Athletic Club lo hace en una preocupante crisis de resultados que ha puesto el foco sobre Ernesto Valverde. Más allá de la rivalidad histórica, el choque se presenta como una prueba de fuego para dos proyectos que transitan por caminos muy distintos.
“Nadie es más grande que el club”. Así, con contundencia y resentimiento, se expresó la afición del Flensburg alemán en referencia a su jugador estrella, Simon Pytlick, que renovó con la entidad al principio de curso hasta 2030 y apenas un mes después ya había firmado con el rival acérrimo, el Fusche de Berlín. Un jugador único que hoy disputará la final del Europeo de balonmano con Dinamarca ante Alemania (18.00, Teledeporte/RTVE Play). Pero esa pancarta, ese lamento, fue la primera vez que una hinchada de balonmano se posicionaba en contra de los traspasos con un año o dos de adelanto, una práctica tan habitual como legalizada por los clubes y las federaciones, también por las asociaciones que regulan el deporte. No siempre fue así. O, más bien, no siempre se quiso que fuera así. “Pero esto es la ley de la selva”, resuelve Xavier O’Callaghan, exjugador de balonmano y actual gerente de las secciones del Barcelona, también presidente del Foro Club Handball, que es una asociación de clubes de balonmano a nivel global que representa los intereses de los equipos ante las federaciones y organismos oficiales.
La persona que corre, se evade. Ponerse las zapatillas, cerrar la puerta de casa y ganar velocidad a la carrera permite dejar atrás lo cotidiano para quedarse a solas con uno mismo, sensación que Juan López descubrió a los 66 años, un año después de jubilarse. Se enganchó. Hoy, cumplidos los 81, sigue corriendo y su paso genera tal asombro que la comunidad científica se da de codazos para estudiarle de cerca. Juan corre por placer, por responsabilidad, por amor también: su mujer, impedida, precisa de sus cuidados y cuanto más en forma está, mejor la ayuda. “Es curioso, porque mientras no lo pruebas no te das cuenta. Todos tenemos problemas en casa, más grandes o más chicos, pero cuando te pones a correr tienes los mismos problemas, pero se ven de color de rosa. Eso me gustó. Además, me mantiene bien para poder ayudar a mi mujer, y por eso me siento muy contento de seguir haciendo deporte”, explicó al equipo de fisiólogos españoles que se volcó en su caso (de la Universidad de Castilla-La Mancha y la Universidad de Alcalá) e italianos (con Simone Porcelli, de la Universidad de Pavia). Los investigadores, que tratan de analizar la influencia de la edad en la condición física teniendo en cuenta los niveles de entrenamiento, han publicado sus resultados en la revista Frontiers of Physiology.
Tras años de trabajo sistemático e intenso para preservar las películas de Warhol, un proyecto de colaboración entre The Warhol Museum de Pittsburg y el MoMA donde está depositado el material, en el museo neoyorquino se han encontrado unos metros de material inédito del artista pop que ha vuelto a poner sobre el tapete lo importante de su faceta fílmica, la que a principios de la década de 1970 resaltó David Bowie tras su viaje a Nueva York, al dedicar el cantante un tema a la otra estrella de la modernidad andrógina, Andy Warhol.
Andan esta semana algunos profesores de educación física escocidos con Diego San José —creador de la tragicómica Yakarta— por la dedicatoria capciosa que prodigó a su profesor de gimnasia al ganar el Feroz al mejor guion de una serie. No quiero generalizar, como acusan los ofendidos a Diego San José: seguro que hay muchos profesores a los que les hizo gracia, y otros muchos a quienes les dio igual, pero unos cuantos se han alzado en las redes, y en su enfado han caído en lo que sus colegas de claustro del departamento de Filosofía llamarían una paradoja: al refutar al guionista con alardes indignados, lo cargan de razón, refuerzan el arquetipo del profe dictador y vengativo que no deja pasar ni una risita en clase.
En Francia piensan prohibir las redes sociales a los menores de 15 años, pero me pregunto por qué no prohibirlas a partir de los 15 años, pues a menudo es un entretenimiento infantil. Para mí todo lo malo es culpa de las redes sociales y el reguetón, tengo ese prejuicio. Soy cada vez más anacrónico, razono de maneras que ya no pueden ser, pienso qué felices seríamos sin redes sociales, como quien aún traduce euros en pesetas (¡Dios mío, 12 euros un gin-tonic, 2.000 pesetas!). Solo quien lo probó lo sabe (valían 250), pero el mundo ya es así y te ves diciendo cosas de abuelos, todo va muy rápido y se envejece antes, por eso todo el mundo se da más prisa en parecer joven.
La mayoría de los miembros del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) desearía remontar de una vez los enfrentamientos registrados a raíz de la condena del fiscal general por revelación de secreto, que tanta herida ha dejado en el prestigio del Tribunal Supremo. Sin embargo, el caso sigue muy vivo y ahora se abre otro posible plano de lucha y hostilidad a propósito de la renovación de las principales Salas del Supremo, que un pequeño grupo de magistrados quiere intervenir y controlar.
La cifra de parados se ha situado por debajo del 10%, un porcentaje de antes de la Gran Recesión. Pero el desempleo juvenil sigue en el 23% (aunque extraordinariamente reducido de su récord del 55,4% en el año 2013). Ese uno de cada cuatro jóvenes en paro que quieren trabajar es una de las causas, solo una, que explica que ese tramo de edad y la propiedad de una vivienda se den la espalda.
Las colas para comprar combustible en La Habana han sido más largas que de costumbre en las últimas semanas. No es que los cubanos tengan más dinero, haya una mayor oferta o hayan bajado los precios. La gasolina que hoy puede comprarse en las estaciones de servicio se vende sobre todo en dólares y, pese a ser más cara, se agota rápido. Filas de coches se amontonan en las gasolineras. Dianelys es una joven emprendedora, fruto de la ligera apertura al sector privado, que tiene un viejo coche de marca soviética. Bromea con la idea de que la situación provocada por la escasez de combustible la obligará, en cualquier momento, a vender el carro y comprarse una bicicleta. “La última vez que fui a comprar combustible (la semana pasada) tuve que hacer una cola de 12 horas”.
“Todo el mundo cree que en 2001 fue la peor crisis, pero para nosotros esta es la peor crisis que hemos vivido”, dice David Kim, parado en un sector inerte de su gran nave industrial, que ocupa casi tres manzanas en el barrio de San Martín, en la periferia de Buenos Aires. A su alrededor, 12 máquinas de tejer compradas en Alemania en los últimos cinco años —armatostes circulares de tres metros de diámetro y 2.000 agujas cada una, con la capacidad para confeccionar dos rollos de tela cada hora— se llenan de polvo en completo silencio. “Este es el sector donde fabricamos telas de poliéster, pero por la importación ya no hacemos más”, explica. Es miércoles por la mañana y en este lugar no hay ruidos ni movimientos, ni de máquinas ni de personas.
Los niños ven porno cada vez más temprano. El contenido de portales como Pornhub o XVideos se ha convertido en la primera y casi única forma de educación sexual. Un porno mainstream, cada vez más violento y machista, que condiciona la visión de la sexualidad y que distintos estudios vinculan con dependencia, problemas emocionales y de salud mental, y una mayor propensión a conductas sexualmente agresivas.
Carla Miranda tiene 18 años y votará por primera vez este domingo en Costa Rica. La joven, que la tarde del sábado cargaba una bandera de la Coalición Agenda Ciudadana (CAC) en el parque de Alajuela, una ciudad a una hora de la capital, se muestra entusiasmada como electora primeriza. “Me he informado sobre los partidos, no solo sobre la cara de quienes quieren ser presidente”, afirma. A su juicio, buena parte del electorado costarricense no indaga en qué propone realmente cada agrupación.
Unas docenas de soldados alemanes y franceses volando hacia el hielo de Groenlandia no es, a priori, la imagen de un momento clave para Europa Occidental, ni mucho menos el típico acontecimiento capaz de mover la ruleta infinita de los mercados o tener impacto en la economía estadounidense. Pero las finanzas toman nota de casi todo. La caída del dólar, que ha perdido una quinta parte de su valor contra el euro desde 2025, es el reflejo más tangible de cómo el dinero, a golpe de sustos, se ha adaptado a un mundo, el de Donald Trump, donde las viejas reglas ya no valen. A la inversa, la decisión del republicano de nominar a Kevin Warsh para la Fed es una señal más de que la Casa Blanca mira a Wall Street desde el respeto.
Es probable que este artículo pase de moda mientras lo está leyendo. Posiblemente ya se haya vuelto cutre. Otra manera de decirlo: forma parte de la charca, es una charcada, se ha charquificado. Es, en definitiva, un eslabón más del charcaverso. Hace tiempo que este inagotable campo léxico reina en internet. Así se define a las películas, música y restaurantes que se viralizan sin mesura y, sobre todo, a aquellos que convierten el seguimiento de cada una de estas microtendencias en su estilo de vida. Tratar de encontrar una definición clara es una misión imposible y la única manera de acercarse a ella es a través de los ejemplos.
“Ahora más que nunca hay que luchar por la verdad”, ha dicho el director de EL PAÍS, Jan Martínez Ahrens, en la noche de este sábado, en el segundo gran evento de su 50º aniversario, y el primero en América, tras el encuentro con Bill Gates en el Museo del Prado del pasado 16 de enero. “Estaremos en la defensa de la verdad, de la democracia”, lo ha complementado Fernando Carillo, vicepresidente del Grupo PRISA, en las palabras de apertura de la fiesta del Hay Festival de Cartagena.
En La Venus del ‘smartphone’ (Editorial Carpe Noctem), la periodista Marita Alonso (Madrid, 40 años) analiza los mecanismos internos y las contradicciones de las aplicaciones de ligar. Desde un punto de vista sociológico, psicológico y feminista traza el mapa de un fenómeno que ha transformado por completo el modo en el que se encuentra pareja en nuestro tiempo.
La Venus del 'smartphone'Marita Alonso Carpe Noctem, 2026 128 páginas. 17 euros