ARTICULO PRIMERO.- Conformar, el Comité de Dirección de...
"Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad”
El Cádiz Club de Fútbol organizó el pasado domingo un acto de compromiso con el feminismo y los derechos LGTBI+ en su estadio. Justo antes del último partido de 2025 en el Nuevo Mirandilla, que enfrentó al equipo gaditano con el Castellón (victoria de los andaluces por 2-0 en la jornada 19ª de Segunda en un duelo entre aspirantes directos para ascender a Primera), celebraron el éxito de Estadio de Tolerancia. Esta iniciativa arrancó en agosto y en los encuentros que el Cádiz CF ha jugado como local a lo largo de la temporada, se han instalado varios Puntos Violeta y Arcoíris, en los que las entidades de defensa de derechos podían interactuar con la afición, distribuir material divulgativo y visibilizar su labor contra el machismo, la violencia de género, el racismo, o la lgtbifobia.
Existe una campaña de desprestigio contra Lamine Yamal y no todas las balas se disparan desde Madrid, por cómodo que resulte reducirlo o una mera cuestión de política territorial. Es tentador recurrir a la teoría habitual —siempre hay una teoría danzando entre bastidores— y señalar a Florentino Pérez como el maestro de ceremonias, dedo índice en ristre como Napoleón en la batalla, ordenando por qué flanco atacar y por cuál protegerse. Sin embargo, basta con afinar un poco el oído para comprobar que la montería organizada contra Lamine Yamal bebe de otras fuentes, otras motivaciones y otros universos más complejos que el de la mera rivalidad futbolística.
En la ficha de la DEA aparece mirando de frente a la cámara, mandíbula apretada, pelo negro corto, nariz gruesa y los ojos medio abiertos, entre somnoliento y desafiante. En otra imagen tiene un gesto parecido mientras con la mano derecha abre una puerta. Está dando paso a unos militares y por el otro lado de la puerta aparece de fondo una figura borrosa, que avanza con las manos abiertas y vacías a la altura de la cintura en gesto de rendición. Es el hijo pequeño del Chapo Guzmán, en el momento exacto de su primera detención en Culiacán en 17 de octubre de 2019. Ese mismo hombre que abrió la puerta a los militares se parece mucho al que está mirándose a un espejo en una tienda de ropa. Se está probando una camisa blanca. Tiene el pelo más largo que en las otras fotos, ha subido algo de peso. Pero en la foto tomada de perfil se aprecia la misma nariz trompuda y la mandíbula marcada. La siguiente imagen es un cadáver, con el torso descubierto y tumbado boca abajo sobre un charco de sangre. En la espalda se aprecian por lo menos dos agujeros de bala.
Durante décadas, la celebración de las precampanadas de la Puerta del Sol a las doce de la madrugada del día 30 de diciembre fue mero trámite, una prueba a modo de ensayo general 24 horas antes del gran día de las uvas. Era un protocolo técnico para que ese reloj de 1866 no diera ningún error en su noche más importante. Pero desde 2011 (y a excepción de 2014), este acto protocolario se ha convertido en una tradición también televisiva. Ahora se conoce como la noche de las preúvas, reúne a miles de personas en la plaza y el canal Neox lleva 13 años celebrándolo con su Feliz Año Neox. Esa reciente tradición más desenfadada es la que RTVE busca replicar y llevar a otro nivel este 2025.
De la historia de una reforma única en uno de los edificios más emblemáticos de Madrid a las memorias de aquellos niños españoles que fueron exiliados a México durante la Guerra Civil y que hoy, ancianos, recuerdan cómo fue su vida. Estas son las diez historias más leídas en El País Semanal este año.
Una reforma en uno de los edificios más codiciados de Madrid: “Vivir aquí era nuestro sueño”La arquitecta y artista Inés Esnal ha rediseñado para sus padres un piso en uno de los edificios más emblemáticos de Fernando Higueras en Madrid, mejorando la experiencia desde el interior del exuberante entorno creado por el arquitecto y anticipándose a posibles necesidades futuras.Los jóvenes son más de derechas que nunca. Estas son sus razonesHan crecido escuchando que vivirán peor que sus padres, encerrados por la pandemia en la edad de descubrir el mundo. Al salir se han encontrado con que el futuro es más caro y más difícil de lo que esperaban. Nos han dicho que los partidos tradicionales no entienden sus problemas, así que algunos han decidido ser rebeldes, pero esta vez, rebeldes de derecha. Incluso de extrema derecha.El poder del gato¿Es el gato la criatura sagrada de nuestro tiempo? En todo el mundo se siente fervor hacia estos animales, de los que se cree que hay unos 700 millones en el planeta, 400 de ellos domésticos. Este es el siglo del gato.“Estábamos en una burbuja. Éramos la élite”La historia de cómo Genius, una empresa que vende cursos de técnicas de estudio, se convirtió en una red que capta jóvenes con la promesa de sanar sus traumas y convertirlos en líderes.Vidas duras y días de vino y rosas: los secretos de las personas centenarias en EspañaEsos surcos venerables, esas risas que explotan y ese merecido orgullo dibujan el paso del tiempo, más allá del siglo, en los rostros de los personajes de esta historia. Son las personas centenarias: casi 17.000 en un país, España, con el mayor aumento de esperanza de vida tras Japón.Zara en la era de Marta OrtegaSe cumplen 50 años de la primera tienda de la marca en A Coruña. Hemos viajado de China a Portugal y de Zaragoza a Arteixo para conocer las claves de la Zara actual. El visionario proyecto de Amancio Ortega marcha con nuevas ambiciones hacia el futuro bajo el liderazgo de su hija Marta Ortega. “No se trata de vender más, sino de vender bien”, nos dice la presidenta.Aguacate, la fruta que explica el mundoDesde la crisis del agua hasta las guerras arancelarias, pasando por el crimen organizado, la deforestación salvaje, las redes sociales, la obsesión por las dietas y la homogeneización de la oferta en esta fase del capitalismo. El aguacate se ha convertido en el gran termómetro de nuestra sociedad.¿Adónde vas, Madrid?Madrid vive un momento de éxito y expansión. Después de años de tratar de hacerse un hueco en el esquema de ciudades globales, por fin parece haber dado con un modelo y con la marca a través de la que venderlo. ¿Es todo esto real o solo una fachada? ¿Es este el Madrid de todos o solo el de unos pocos?El regreso de la superbanda formada por Kiko Veneno, Muchachito, Tomasito, El Canijo de Jerez y Diego ‘El Ratón’Nuevo disco y nueva gira de G-5, el grupo de cinco figuras de los sonidos callejeros, espíritus flamencos dispuestos a pasarlo de miedo y hacérselo pasar al menos igual de bien al personal. Nos colamos en sus ensayos en Jerez de la Frontera.Hijos de inmigrantes que se han convertido en referentes en una sociedad que se resiste a representar su diversidadEl Chojin, Hiba Abouk, Ouyang Zhu, Delarue... Sus padres llegaron a España desde América Latina, China o África. Se han hecho un hueco en el mundo de la gastronomía, la música, la moda, el cine o la literatura. Muchos crecieron sin referentes que no fueran blancos. Esperan que a los de la siguiente generación no les suceda lo mismo.Ya no nieva el 24 ni en el norte. Una surada enloquecedora remueve toda la mierda de las calles en Torrelavega. Una bolsa del Lupa se pega en el escaparate de la librería.
El cine navideño es un género donde abundan los buenos sentimientos, el humor amable y el melodrama con final feliz. Pero también es un medio ideal para dar cuenta de las neurosis y la desazón que nos asaltan en estas fechas. Mientras esperamos la próxima película de Pedro Almodóvar, la comedia dramática Amarga Navidad, recordamos algunas de las Navidades más excéntricas del cine. Unas fiestas navideñas con monstruos, psicópatas asesinos, apocalipsis, esperpento, maltrato infantil, fantasmas, escatología, Papás Noel infernales, un toque de lujo y familias reales pero altamente disfuncionales.
La Navidad es inercia: compras, cena, regalos, reunión familiar en todas las escalas entre la precariedad y el derroche que coexisten en un país cada vez más desigual como Venezuela. La que se vive en Caracas este 2025 disimula lo que está en la mente de gran parte de los venezolanos. Las fiestas están atravesadas por las mayores tensiones geopolíticas que ha vivido el país en décadas, en medio del también mayor despliegue de activos militares estadounidenses en tiempo reciente, que amenaza como un hilo de pólvora la frontera caribe del país sudamericano.
No tiene nada de raro ir a un bar y pagar el café tocando una pantalla con una tarjeta de plástico o un móvil. O incluso hacer ese gesto clásico y cada vez menos habitual de sacar la cartera y pagar con un billete o monedas.
El arquitecto Bernat Llauradó no lo podía creer. “Me daban carta blanca, libertad absoluta”, recuerda mientras relata la primera reunión que tuvo con unos clientes que buscaban un profesional que diseñara su vivienda. No le dieron referencias, ni le pasaron imágenes, nombres o lista de materiales. Solo le dijeron que necesitaban tres habitaciones, dos baños y una sala de estar que ejerciera también de cocina. Más allá, la única pista que le ofrecieron era tan amplia que se convertía en reto: “Querían un jardín con casa, no una casa con jardín”, relata Llauradó. A partir de esos escasos elementos dibujó Casa Mariposa que, gracias a su cubierta en uve, pasa desapercibida entre una densa vegetación que entra, sale y juguetea con los límites del inmueble para cumplir con la premisa indicada. El proyecto obtuvo una mención de honor en los Premios de Arquitectura de Girona 2025.
En la maternidad de Markounda, en la prefectura de Ouham, al noroeste de República Centroafricana, una mujer yace hecha un ovillo en una habitación a oscuras. De su brazo cuelga un gotero. Tres semanas antes había dado a luz en el mismo lugar a un bebé de 1,3 kilos que nació muerto.
Pocas cosas hay en Brasil más transversales que las chanclas: a falta de un censo fiable, se podría decir, sin miedo a equivocarse, que cada uno de los 213 millones de brasileños tiene al menos un par de las clásicas chanclas de dedo: una sandalia de goma, básica, rudimentaria, cómoda. Una imagen puramente brasileña. Las Havaianas (hace tiempo que se confundió la marca con el objeto) son (o eran) prácticamente una enseña nacional, una de esas marcas que caen bien a todo el mundo… Hasta ahora.
Para muchos, 2025 iba a ser el año dorado de bitcoin. La convicción de que la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca, el primer criptopresidente de la historia de Estados Unidos, pondría fin a una era marcada por recelos hacia la industria no era solo cosa del mercado cripto. Incluso el mundo de las finanzas tradicionales y los más escépticos, con más o menos temores, auguraban mayor adopción. Las grandes casas de análisis proyectaban la criptomoneda entre los 130.000 y los 200.000 dólares a finales de 2025. Nada más lejos. En tan solo una semana, los criptofieles pasaron de celebrar nuevos máximos a hablar de criptoinvierno. Así, estos 12 meses se han convertido en una montaña rusa para bitcoin que enfila la recta final del año estancado en los 90.000 dólares, un 30% por debajo de su récord a principios de octubre.
En África, la Navidad también es tiempo de fiesta. En algunos países, especialmente en África occidental, coincide con el final de la recogida de la cosecha. A las ceremonias que festejan la conclusión de los trabajos en el campo, se suma la celebración cristiana. Máscaras y bailes tradicionales u ofrendas a los ancestros se mezclan con los actos religiosos y las comidas familiares que los siguen.
Una de las premisas de Año Nuevo, y el 2026 está a la vuelta de la esquina, es intentar, por todos los medios posibles, mejorar el descanso diario. Esto no solo se traduce en la cantidad de horas que uno duerme a lo largo de la noche, sino en la calidad de ese tiempo. Por eso, y entre los objetivos a mejorar se encuentra el de invertir en una almohada viscoelástica para cervicales con una excelente relación calidad-precio. Tras una búsqueda intensa en EL PAÍS Escaparate, hemos encontrado la almohada perfecta con la que, tanto la zona del cuello como la de las cervicales, mimar nuestro bienestar y evitar futuras contracturas y sobrecargas musculares al dormir.
Mucho ha variado la manera de vivir desde que prosperó la idea de que “la cocina de un país es su paisaje puesto en la cazuela”. La frase ha sido transformada en eslogan a partir de las ideas de un Josep Pla que, viajando por sus nostalgias, desnudó los refinamientos de la cocina sencilla de su memoria en las páginas que dedicó a las cosas del comer, unos textos en los que el escritor de Palafrugell desanda los pasos del tiempo en el que se forjaron sus recuerdos culinarios. Tomaba la pluma como se toma una cuchara para enfrentarse a una ligera y sustanciosa sopa de pescado, ñoras y añoranzas, para recuperar unas vivencias entalladas al calor del rescoldo de una melancolía evocada por el recuerdo de los serones de esparto, el sesteo entre las barcas, la cadencia del laboreo agrícola y los cantos de taberna. Episodios que reviven la caricia del aire cálido del verano, las maneras pausadas de la labranza con arado tras la mula, la zambullida en las aguas en una recóndita cala, entre una naturaleza agreste que se adentra en el mar.