ARTICULO PRIMERO.- Conformar, el Comité de Dirección de...
"Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad”
Hoy en día no resulta extraño ver en las sesiones de entrenamiento al tenista Carlos Alcaraz golpeando la pelota con algo llamativo en su rostro: una pequeña tira en la nariz. No se trata de una tirita médica ni un adorno, es un dispositivo que se ha puesto de moda entre deportistas de élite y aficionados con el objetivo de poder respirar mejor y, por tanto, rendir más. Sin embargo, esta imagen no es nueva y décadas atrás ya era motivo de titulares de prensa. En la maratón de Nueva York de 1999, la campeona en categoría femenina, Adriana Fernández, cruzó la meta luciendo una tira nasal, y muchos medios atribuyeron parte de su victoria a ese curioso accesorio. La imagen se volvió viral y elevó las ventas de tiras nasales entre deportistas de resistencia como corredores, ciclistas y triatletas, convencidos de que estas bandas adhesivas facilitaban abrir la nariz, lo que significaba meter más aire a los pulmones. Esta moda une ciencia, marketing y superstición del deportista, pero la pregunta inevitable es si esas finas láminas adhesivas y los expansores nasales son algo más que efecto placebo.
El régimen teocrático de Irán es una sangrienta dictadura dispuesta a aplastar cualquier signo de disidencia interna, un concepto que incluye un baile callejero subido a las redes sociales, o el cabello de una mujer asomando del pañuelo obligatorio más de lo que considerado permitido. Naciones Unidas estima que hasta 20.000 personas pueden haber muerto por la brutal represión de la última oleada de protestas que sacude el país. Sin embargo, la amenaza militar contra Irán lanzada el miércoles por Donald Trump, vuelve a colocar a las democracias occidentales ante la tesitura de respaldar una mecánica de resultado incierto, cuestionable legalidad internacional y nulo consenso internacional previo.
Costa Rica va a las urnas este domingo, 1 de febrero, cuando se elegirá un nuevo presidente y una nueva Asamblea Legislativa. La candidata Laura Fernández, del partido Pueblo Soberano del presidente Rodrigo Chaves, se coloca muy arriba a la cabeza de las encuestas, frente a una oposición diezmada; y aunque se precise de una segunda vuelta, el partido oficial obtendría, según las mismas encuestas, más de 40 diputados de un total de 57, suficientes para reformar la Constitución Política y barrer con el viejo modelo democrático del país. Que es la propuesta central de Chaves.
Mi padre ayudaba con alimentos a tres hermanos viejos que vivían en una casa en ruinas. Mi madre le daba comida a un chico que pasaba a la hora del almuerzo. Cualquiera que tocara a la puerta de mi abuela se iba con mercadería y dinero. Era una solidaridad espástica, nadie se preguntaba si le estaba haciendo daño a un mendigo cuando le daba plata. Teníamos la esperanza de que, por un rato, la vida de esas personas fuera mejor. Cuando mi abuela veía irse al sujeto mugriento, rotoso, sacudía la cabeza y decía: “¿Cómo puede ser?”. Esa pregunta implicaba cosas: ¿cómo puede ser que esta persona esté así, cómo puede ser que no me ponga a gritar, cómo puede ser que no podamos hacer nada para que deje de estarlo? Ahora vivo en Buenos Aires y, como casi todos, no hago nada. El último censo del Gobierno de la ciudad reveló que hubo un aumento interanual del 30% de personas viviendo en la calle: 5.176 seres. Otro, realizado por diversas ONG, arrojó un número distinto: 11.892. Es mucha gente. Corro siempre en torno al muro de un cementerio. El otro día, había dos personas durmiendo al rayo del sol con 39 grados. Uno de ellos, el que parecía mujer, me dio toda la impresión de estar muerto. El jueves vi cómo la policía se llevaba a un hombre, una mujer y un nene que, sentado sobre un colchón, miraba hacia la nada. A menudo veo a una muchacha preciosa peinándose y hablando sola. Nunca me detengo, no pregunto. No es que tenga miedo, es que no sabría qué hacer. El extraordinario fotógrafo argentino Dani Yako supo. Acaba de publicar un libro, Exclusión, editado por Rizoma, con un texto de Martín Caparrós, que reúne fotos de personas que duermen en la calle y cuyo rostro no se ve. Envueltos en mantas, plásticos, cartones, estos durmientes retorcidos, larvarios, amortajados, no nos hablan de la única pregunta que parece importar —¿cuántos son?—, sino de la única que realmente importa: ¿cómo puede ser?
La inmigración es un fenómeno universal en el espacio y en el tiempo; de hecho, sin los movimientos migratorios, la humanidad, sencillamente, no podría haberse desarrollado. Eduardo Galeano lo expresa de forma bellísima en su Espejos: “En África empezó el viaje humano en el mundo. Los diversos caminos fundaron los diversos destinos, y el sol se ocupó del reparto de los colores. Somos todos africanos emigrados, hasta los blancos blanquísimos [incluido Santiago Abascal] vienen del África”.
Este sábado se cumple el primer aniversario de la movilización que logró frenar el desahucio de Josep Torrent, vecino de la Casa Orsola, en el Eixample de Barcelona, convertida en los últimos años en símbolo de la lucha inquilina. La madrugada previa al lanzamiento, miles de personas se concentraron ante el bloque, y la comitiva judicial dio media vuelta al no poder ejecutarlo. Una semana después, el Ayuntamiento de Barcelona y la fundación Habitat 3 anunciaban una fórmula pionera por la que compraban el edificio por 9,3 millones: tres millones más de los que Lioness Inversiones había pagado en 2021. Fue un desenlace agridulce: se salvaban los vecinos que quedaban y un edificio entero para el parque de vivienda de la ciudad, pero la propiedad sacaba tajada de la operación.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, dijo el pasado 30 de mayo, hace justo ocho meses, lo siguiente: “Vamos a hacer todo lo necesario para luchar contra las viviendas de uso turístico ilegal”. En la ciudad hay más de 15.000, según cifras del Ministerio de Consumo. A febrero de 2025, no hay datos más recientes, el Consistorio de la capital había recibido 1.289 denuncias de apartamentos ilegales y sancionó a los propietarios de 92 de ellos. La mayoría tuvo que pagar una multa de 30.001 euros, y tres de ellos de 60.001 por reincidencia. En la teoría, y en las ruedas de prensa, el ejecutivo municipal impone mano dura sobre quienes ofertan vivienda turística ilegalmente. En la práctica, los propietarios ni se inmutan y siguen con su negocio. O paran durante un tiempo ―y consta como cese de la actividad― y luego vuelven a la casilla de salida. Algunos, incluso, lo hacen durante años, aun habiendo recibido el no del Ayuntamiento dos veces y después de ser expuestos en el pleno municipal.
El Ministro de Transportes, Óscar Puente, admitió el jueves en el Senado que el de Rodalies es un servicio “pésimo”. Este viernes, la red ferroviaria catalana comenzaba la jornada haciendo gala del calificativo: retrasos, cancelaciones y 11 tramos que siguen sin servicio por las reparaciones urgentes que deben afrontar. Pero esta situación puede alargarse más de lo previsto inicialmente. Si la Generalitat, Renfe y Adif preveían recuperar la normalidad este lunes, todo apunta a que no será así. Este viernes, tanto Adif como la propia Generalitat comenzaron a señalar que no podrán abrir todos los puntos controvertidos, por lo que los servicios en autobús se cronificarán varios días (podrían ser semanas) en algunas líneas de Rodalies.
En el libro quinto del tercer volumen de su Essai sur la musique ancienne et moderne (1780), Jean-Benjamin de Laborde, tras un extenso recorrido por la Antigüedad y por la música italiana, dedica el octavo capítulo a los compositores franceses. En la página 408, escribe que “tres hermanos, Louis, François y Charles Couperin, nacidos en Chaume[s], una pequeña localidad de Brie, son los antepasados de aquellos de quienes vamos a hablar”. Poco más adelante se refiere a Charles, el benjamín: “tocaba el órgano de manera superior, y murió en 1669, dejando un hijo de un año de edad, François Couperin, apodado el Grande por su manera de tocar el órgano y por su facilidad para componer piezas encantadoras, que son conocidas por todos”. Tras detallar sus puestos y sus méritos, la saga continúa: “Murió en 1733, a los sesenta y cinco años, dejando dos hijas que destacaban en el órgano y el clave. La mayor se llamaba Marie-Anne y se hizo religiosa en la abadía de Maubuisson; la pequeña, llamada Marguerite-Antoinette, tuvo a su cargo el clave en la música de cámara del Rey, un puesto que, hasta ella, había sido desempeñado únicamente por hombres”. Aún queda espacio poco después para su primo segundo, Armand-Louis Couperin, un nuevo compositor de mérito. Curiosamente, otra importante estirpe de músicos franceses coetáneos, los Forqueray, eran también originarios de Chaumes-en-Brie.
Louis Couperin: The Complete WorksJean Rondeau Erato. 10 CD.En la segunda temporada de The Crown, uno de los episodios centrales se hacía eco de la polémica provocada en 1957 por un artículo crítico con la reina Isabel II y su entorno firmado por un miembro de la nobleza, historiador y escritor, el barón de Altrincham. Al ser cuestionado en televisión por sus afirmaciones, el autor contestaba que tan solo estaba cumpliendo con su deber en tanto que “monárquico apasionado”. La corona debía saber adaptarse a una sociedad en cambio y al nuevo espacio de la Commonwealth. Era la mejor manera de preservar “la monarquía constitucional”, que calificaba de “la mejor invención británica”.
El rey Juan Carlos I y la proyección exterior de España Charles Powell Galaxia Gutenberg, 2026 632 páginas, 34 eurosLa infancia está llena de cambios. Y, entre otras muchas lecciones de la vida, los niños aprenden poco a poco a adaptarse. Otra cosa es que les resulte fácil: hasta las modificaciones más pequeñas, como parar de jugar para cepillarse los dientes, siempre rozan, y a veces desencadenan la tragedia. Y luego están las revoluciones reales, como la llegada de un hermano, un terremoto que incluso puede hacer falta la ayuda de un libro para aplacarlo. De ello hablan, precisamente, varias de las obras escogidas en la selección de la mejor literatura infantil y juvenil de libreros de distintas Comunidades Autónomas para este mes. Aunque, por supuesto, también de dragones, magia, casas extrañas o estornudos. Tramas y temas para los gustos de cualquiera. Para asegurarse de que, entre tantas variaciones, por lo menos la pasión lectora nunca cambie.
“Visitar el museo no puede ser como ir en el metro en hora punta”. El director del Prado, Miguel Falomir, recurrió a este símil para tratar de explicar cuál puede llegar a ser la situación del museo si sigue batiendo récords de visitantes como el de 2025, cuando llegó a los 3,5 millones. Evelio Acevedo, gerente del Museo Thyssen, incide en la idea y señala el camino de estas instituciones culturales: “La calidad de la visita tiene que marcar la pauta, cualquier otra cosa es un suicidio”. Ambos coinciden en que no les cabe “un visitante más”.
Margo Rejmer (Varsovia, 40 años) es una escritora que durante años ha dado voz a decenas de relatos personales que condensan la experiencia colectiva de países bajo el comunismo. Ahora dirige la mirada hacia los traumas y las opresiones que persisten en la vida en libertad. En su nuevo libro, El peso de la piel (La Caja Books, traducción de Agata Orzeszek y Ernesto Rubio), el tercero traducido al español, deja atrás el reportaje histórico para adentrarse con mayor libertad en la mente humana y explorar las heridas del presente: el peso de vivir en un mundo que obliga a tomar decisiones sin ofrecer refugio y que empuja a silenciar historias de traumas y violencias familiares.
Nada disuadió al doctor Cédric Ouanekpone (Bangui, 39 años) de volver a República Centroafricana (RCA). Ni un trabajo en Estrasburgo cuyo salario superaba con creces uno en su país (2.500 euros frente a 500 euros) ni el temor de volver a un frágil Estado sacudido por la guerra, con una escasa infraestructura sanitaria, con apenas 0,29 médicos por cada 10.000 habitantes (en España, esa tasa es de 42,9). Ouanekpone tenía claro que sería más útil en casa, ejerciendo como nefrólogo de RCA, que en Europa, donde había estudiado su especialidad. Este sábado, su trayectoria profesional, su vocación humanitaria y sus proyectos para fortalecer el sistema sanitario local y para facilitar el regreso de especialistas centroafricanos que estudiaron en el exterior, le harán merecedor el Premio Mundo Negro a la Fraternidad.
Tener 50 años y más de dos décadas de carrera laboral y, sin embargo, estar en el paro. Por surrealista que parezca, la estabilidad que muchos jóvenes imaginan con el paso de los años es un espejismo. La realidad en España dista mucho del anhelo de la juventud: más de 750.000 personas mayores de 50 años están desempleadas, y más de la mitad lleva más de un año buscando trabajo, según la última Encuesta de Población Activa (EPA) del INE. Este colectivo representa el 30% del total de desempleados, evidenciando las barreras que enfrentan para mantenerse activos en el mercado laboral convencional. Ante estas dificultades, un número creciente de seniors recurren al trabajo autónomo para mantenerse en activo cotizando para su futura pensión, forzados por el mercado a reinventarse y configurando un perfil de trabajador experimentado por cuenta propia.
El fútbol llega a lo más profundo del ser humano, a su inconsciencia y conciencia, a la razón y a la emoción. La epidemia de fútbol del miércoles pasado, con 18 partidos en donde cada gol provocaba un vuelco en la clasificación, nos puso ante situaciones delirantes. El Barça, único club español en clasificar entre los 8 primeros, terminó el partido festejando por todo lo alto el gol de un equipo de Mourinho. ¿Cómo pudo ocurrir? Fácil, pesa más el odio al Madrid, que a Mourinho. Otra paradoja se vivió en Lisboa: el Benfica festejó terminar vigésimo cuarto y el Madrid se fue con un regusto amargo por terminar noveno. Cuestión de expectativas.
Eder Sarabia llegó al Elche convencido de que ese era su lugar. “Ese es el sitio”, le dijo a su agente tras terminar la primera conversación con Christian Bragarnik, propietario del club. Desde su aterrizaje en el Martínez Valero, el técnico vasco se ha convertido en el arquitecto de un proyecto que devolvió la ilusión a la afición franjiverde tras el ascenso a Primera y que, durante los primeros meses de esta temporada, sorprendió tanto por su juego valiente como por sus resultados. El Elche firmó el mejor arranque liguero de su historia, encadenando siete jornadas invicto y alcanzando la cuarta posición al cierre de septiembre, méritos que llevaron a Sarabia a ser elegido entrenador del mes.