ARTICULO PRIMERO.- Conformar, el Comité de Dirección de...
"Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad”
Lo que son las cosas. En España la mujer del presidente afronta una especie de proceso fantasma, un partido de pimpón entre el instructor y el tribunal que le va corrigiendo hasta que veamos dónde cae la pelota. En Francia, la primera dama tuvo que llevar a juicio a los creadores del bulo de su transexualidad. Y en EE UU, el país cuya democracia parece que llegamos a admirar algún día, tenemos a Melania Trump en plena promoción de su documental de autobombo. Los mundos paralelos en los que transcurre nuestro presente siguen multiplicándose más rápido de lo que podemos asimilar.
Hagamos un experimento mental. El Doctor No te saca el cerebro del cráneo y lo mete en un frasco con todos los nutrientes necesarios para mantenerlo vivo. Pone especial cuidado en conectar tus ojos y tus oídos, que siguen puestos en tu cabeza como siempre, a unos cables de alta tecnología que los mantienen unidos a las zonas correctas del cerebro, es decir, las áreas primarias del procesamiento visual y auditivo. Lo que tus ojos ven y tus oídos oyen llega por tanto al cerebro como siempre. Así que allí estás tú, mirando tu cerebro metido en un frasco. Bien, ahora responde: ¿dónde está tu consciencia?
Noelia sigue esperando una muerte digna. Lleva más de año y medio aguardando para recibir la prestación de ayuda a morir que tiene concedida en el marco de la ley de eutanasia y que la justicia ha avalado hasta tres veces —la última, este jueves—, pero todavía no hay fecha para que se haga efectiva. “Esto es un secuestro de su muerte digna. Aunque al final le den la eutanasia, lo que le ha sucedido a Noelia es indigno. Ha faltado empatía y compasión”, protesta Cristina Vallès, presidenta de la asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD) de Cataluña. El de esta joven de 25 años es el primer proceso judicial abierto tras la aprobación de la ley de eutanasia.
Hace poco más de un mes, las encuestas pronosticaban nubarrones para el presidente andaluz, Juan Manuel Moreno (PP). Posible pérdida de la mayoría absoluta por la crisis de los cribados de cáncer de mama, que puso en evidencia la debilidad del sistema sanitario andaluz. Suspenso a su gestión. Crecimiento de Vox. Al otro lado, una izquierda que no suma más a lo poco que ya tiene. Eso decía la mayor encuesta que se hace en Andalucía (3.600 entrevistas) por el Centro de Estudios Andaluces, dependiente del Gobierno autónomo. No más allá de junio habrá nuevas elecciones andaluzas.
El aviso del pasado domingo enviado por un maquinista a los centros de control de Adif sobre un fallo evidente de vía en la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona sirvió para activar una reparación de urgencia esa misma noche. Había saltado una soldadura entre raíles, lo que está siendo de utilidad para la ralentizada investigación del siniestro de Adamuz (Córdoba). Las pesquisas, a cargo de técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), “han tenido que bajar considerablemente de ritmo en los últimos días”, comentan fuentes directamente implicadas, ante lo que se ha decidido analizar la rotura de L’Espluga de Francolí (kilómetro 490), en la provincia de Tarragona, a modo de práctica.
El 8 de febrero hay comicios autonómicos en Aragón, pero en la calle no se percibe un ambiente electoral. Esa supuesta desmovilización castiga sobre todo a los partidos pequeños y a la candidatura socialista que abandera la exministra Pilar Alegría. El PSOE confía en darle la vuelta a la situación durante la segunda semana de campaña, que empieza este sábado, intensificando los mensajes sobre derechos y servicios públicos y aprovechando el doble desembarco en Teruel y Zaragoza del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y del ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
Francisco García acudió a la reunión con sus jefes de Vox, el pasado septiembre, con la sensación de que iba a recibir una mala noticia. No tardó en confirmar sus sospechas. “Creemos que no das el perfil para ser nuestro líder en Badalona (…) Las posibilidades de entrar en el ayuntamiento son muy bajas, sinceramente”, le dijo el diputado en el Parlamento catalán Andrés Bello. Meses antes, en mayo, García ya había sido apartado de un trabajo remunerado como responsable de afiliación del partido ultra en la provincia de Barcelona. Volvió a su empleo de comercial, aunque siguió ejerciendo como coordinador en Badalona, “dando caña” con vídeos a pie de calle al alcalde del PP, Xavier Garcia Albiol, que con su discurso duro en inmigración ha dejado poco margen en la ciudad para la ultraderecha. De hecho, no tiene representación en el consistorio. Lo hizo hasta que, en la reunión, le enseñaron la puerta de salida. “Gracias y que os vaya bonito”, les respondió con ironía.
Eman Akram vuelve a sonreír en clase. El segundo trimestre no ha podido empezar de mejor manera: ha vuelto al IES Sagasta con el hiyab. La justicia le ha dado la razón después de que el centro educativo de Logroño, donde estudia primero de Bachillerato Internacional en la rama de letras, le prohibiera en septiembre el acceso con el hiyab. La sentencia del Juzgado de lo Contencioso Administrativo 2 ha anulado esta medida, ya que, concluye, “vulnera el derecho fundamental a la libertad religiosa”. Además, contempla una indemnización de 2.000 euros por daños morales.
El canónigo de la catedral de Valencia, Alfonso López Benito, conocido en los cenáculos eclesiales como don Alfonso, siempre fue un pastor ejemplar. A sus 79 años, este asesor del arzobispo de la ciudad, Enrique Benavent, operaba con la discreción de un fiel soldado de la ortodoxia en su micromundo de secretos y oración. Doctor en Derecho Canónico, juez de la canonización de 250 mártires de la Guerra Civil y profesor universitario, su vida carecía de mácula en plena senectud.
Las de mediana edad, las adolescentes, las lesbianas, las heterosexuales, las europeas y las americanas. Todas parecen haberse puesto de acuerdo en una compartida obsesión por Heated Rivalry, la serie sobre una acalorada y prohibida relación entre dos jugadores de hockey que llegará a España el 5 de febrero a Movistar Plus+ bajo el título Más que rivales.
Hoy en día no resulta extraño ver en las sesiones de entrenamiento al tenista Carlos Alcaraz golpeando la pelota con algo llamativo en su rostro: una pequeña tira en la nariz. No se trata de una tirita médica ni un adorno, es un dispositivo que se ha puesto de moda entre deportistas de élite y aficionados con el objetivo de poder respirar mejor y, por tanto, rendir más. Sin embargo, esta imagen no es nueva y décadas atrás ya era motivo de titulares de prensa. En la maratón de Nueva York de 1999, la campeona en categoría femenina, Adriana Fernández, cruzó la meta luciendo una tira nasal, y muchos medios atribuyeron parte de su victoria a ese curioso accesorio. La imagen se volvió viral y elevó las ventas de tiras nasales entre deportistas de resistencia como corredores, ciclistas y triatletas, convencidos de que estas bandas adhesivas facilitaban abrir la nariz, lo que significaba meter más aire a los pulmones. Esta moda une ciencia, marketing y superstición del deportista, pero la pregunta inevitable es si esas finas láminas adhesivas y los expansores nasales son algo más que efecto placebo.
El régimen teocrático de Irán es una sangrienta dictadura dispuesta a aplastar cualquier signo de disidencia interna, un concepto que incluye un baile callejero subido a las redes sociales, o el cabello de una mujer asomando del pañuelo obligatorio más de lo que considerado permitido. Naciones Unidas estima que hasta 20.000 personas pueden haber muerto por la brutal represión de la última oleada de protestas que sacude el país. Sin embargo, la amenaza militar contra Irán lanzada el miércoles por Donald Trump, vuelve a colocar a las democracias occidentales ante la tesitura de respaldar una mecánica de resultado incierto, cuestionable legalidad internacional y nulo consenso internacional previo.
Costa Rica va a las urnas este domingo, 1 de febrero, cuando se elegirá un nuevo presidente y una nueva Asamblea Legislativa. La candidata Laura Fernández, del partido Pueblo Soberano del presidente Rodrigo Chaves, se coloca muy arriba a la cabeza de las encuestas, frente a una oposición diezmada; y aunque se precise de una segunda vuelta, el partido oficial obtendría, según las mismas encuestas, más de 40 diputados de un total de 57, suficientes para reformar la Constitución Política y barrer con el viejo modelo democrático del país. Que es la propuesta central de Chaves.
Mi padre ayudaba con alimentos a tres hermanos viejos que vivían en una casa en ruinas. Mi madre le daba comida a un chico que pasaba a la hora del almuerzo. Cualquiera que tocara a la puerta de mi abuela se iba con mercadería y dinero. Era una solidaridad espástica, nadie se preguntaba si le estaba haciendo daño a un mendigo cuando le daba plata. Teníamos la esperanza de que, por un rato, la vida de esas personas fuera mejor. Cuando mi abuela veía irse al sujeto mugriento, rotoso, sacudía la cabeza y decía: “¿Cómo puede ser?”. Esa pregunta implicaba cosas: ¿cómo puede ser que esta persona esté así, cómo puede ser que no me ponga a gritar, cómo puede ser que no podamos hacer nada para que deje de estarlo? Ahora vivo en Buenos Aires y, como casi todos, no hago nada. El último censo del Gobierno de la ciudad reveló que hubo un aumento interanual del 30% de personas viviendo en la calle: 5.176 seres. Otro, realizado por diversas ONG, arrojó un número distinto: 11.892. Es mucha gente. Corro siempre en torno al muro de un cementerio. El otro día, había dos personas durmiendo al rayo del sol con 39 grados. Uno de ellos, el que parecía mujer, me dio toda la impresión de estar muerto. El jueves vi cómo la policía se llevaba a un hombre, una mujer y un nene que, sentado sobre un colchón, miraba hacia la nada. A menudo veo a una muchacha preciosa peinándose y hablando sola. Nunca me detengo, no pregunto. No es que tenga miedo, es que no sabría qué hacer. El extraordinario fotógrafo argentino Dani Yako supo. Acaba de publicar un libro, Exclusión, editado por Rizoma, con un texto de Martín Caparrós, que reúne fotos de personas que duermen en la calle y cuyo rostro no se ve. Envueltos en mantas, plásticos, cartones, estos durmientes retorcidos, larvarios, amortajados, no nos hablan de la única pregunta que parece importar —¿cuántos son?—, sino de la única que realmente importa: ¿cómo puede ser?
La inmigración es un fenómeno universal en el espacio y en el tiempo; de hecho, sin los movimientos migratorios, la humanidad, sencillamente, no podría haberse desarrollado. Eduardo Galeano lo expresa de forma bellísima en su Espejos: “En África empezó el viaje humano en el mundo. Los diversos caminos fundaron los diversos destinos, y el sol se ocupó del reparto de los colores. Somos todos africanos emigrados, hasta los blancos blanquísimos [incluido Santiago Abascal] vienen del África”.
Este sábado se cumple el primer aniversario de la movilización que logró frenar el desahucio de Josep Torrent, vecino de la Casa Orsola, en el Eixample de Barcelona, convertida en los últimos años en símbolo de la lucha inquilina. La madrugada previa al lanzamiento, miles de personas se concentraron ante el bloque, y la comitiva judicial dio media vuelta al no poder ejecutarlo. Una semana después, el Ayuntamiento de Barcelona y la fundación Habitat 3 anunciaban una fórmula pionera por la que compraban el edificio por 9,3 millones: tres millones más de los que Lioness Inversiones había pagado en 2021. Fue un desenlace agridulce: se salvaban los vecinos que quedaban y un edificio entero para el parque de vivienda de la ciudad, pero la propiedad sacaba tajada de la operación.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, dijo el pasado 30 de mayo, hace justo ocho meses, lo siguiente: “Vamos a hacer todo lo necesario para luchar contra las viviendas de uso turístico ilegal”. En la ciudad hay más de 15.000, según cifras del Ministerio de Consumo. A febrero de 2025, no hay datos más recientes, el Consistorio de la capital había recibido 1.289 denuncias de apartamentos ilegales y sancionó a los propietarios de 92 de ellos. La mayoría tuvo que pagar una multa de 30.001 euros, y tres de ellos de 60.001 por reincidencia. En la teoría, y en las ruedas de prensa, el ejecutivo municipal impone mano dura sobre quienes ofertan vivienda turística ilegalmente. En la práctica, los propietarios ni se inmutan y siguen con su negocio. O paran durante un tiempo ―y consta como cese de la actividad― y luego vuelven a la casilla de salida. Algunos, incluso, lo hacen durante años, aun habiendo recibido el no del Ayuntamiento dos veces y después de ser expuestos en el pleno municipal.
El Ministro de Transportes, Óscar Puente, admitió el jueves en el Senado que el de Rodalies es un servicio “pésimo”. Este viernes, la red ferroviaria catalana comenzaba la jornada haciendo gala del calificativo: retrasos, cancelaciones y 11 tramos que siguen sin servicio por las reparaciones urgentes que deben afrontar. Pero esta situación puede alargarse más de lo previsto inicialmente. Si la Generalitat, Renfe y Adif preveían recuperar la normalidad este lunes, todo apunta a que no será así. Este viernes, tanto Adif como la propia Generalitat comenzaron a señalar que no podrán abrir todos los puntos controvertidos, por lo que los servicios en autobús se cronificarán varios días (podrían ser semanas) en algunas líneas de Rodalies.