ARTICULO PRIMERO.- Conformar, el Comité de Dirección de...
"Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad”
Cuando llega la temporada de bodas y empiezan a desfilar en mi móvil las pamelas de las madrinas entradas en años me sigue sorprendiendo ver a las niñas bien de una de las ciudades con más solera de España, una de esas donde la recta moral se vigila con lupa, contrayendo matrimonio con señores que les sacan dos décadas. A mis ojos de adulta la diferencia de edad se presenta muchísimo más evidente que cuando se casaron Marta Chávarri (aquel bombón cuya entrepierna pasó a ser propiedad de todos los españoles) y Fernando Falcó (aquel marqués que iba con su Porsche naranja a esperar a la puerta del colegio Sagrado Corazón). Entonces yo era una niña y me parecían los dos simplemente “mayores”; él, además, muy feo. Es lo curioso de la madurez, tanto física como intelectual: de pronto descubres bajo la luz deslumbrante que el tiempo y la experiencia arrojan sobre todas las cosas, la faz verdadera tras cada máscara. Por ejemplo, ¿cómo se le llama a un padrastro que se enamora de su hija menor de edad? Esa nueva clarividencia puede llevarte a verle incluso nuevos significados a expresiones antiguas: “amor prohibido”, “arrebato pasional”, “celos” o “playboy”. En esta última categoría caían Julio Iglesias, del que no hay nada más que añadir, o el recientemente fallecido Philippe Junot, quien tenía 38 y unas buenas entradas cuando le pidió matrimonio, con la oposición de la madre de la criatura (otra que veía con claridad), a una princesa con cara de muñequita y apenas veinte años. Se llamaba Carolina, como la protagonista de la canción de un grupo español que contaba la historia de una dulce cría que no tenía edad para hacer el amor (“su madre la estará buscando o eso es lo que creo yo”). Mucho jiji pero cuántas letras de rock macho moderno aluden a conductas con mujeres menores que harían fruncir el ceño a Epstein. Lo más escandaloso de los párrafos tachados en negro de esa lista infame es que lo que pone no es nuevo: solo le llamamos de otra forma.
La información completa sobre las últimas revisiones a que fue sometido el tren de alta velocidad de Iryo que descarriló el domingo 18 en Adamuz (Córdoba) ha sido puesta a disposición de la investigación técnica sin defecto alguno a la vista. La operadora, que sostuvo desde el primer minuto que su convoy estaba recién inspeccionado por el fabricante y encargado del mantenimiento de su flota, Hitachi Rail, ha remitido las conclusiones de aptitud del tren a través de tres análisis de sistemas de seguridad y rodaduras. Esa unidad llevaba la referencia 6189 y cubría la ruta Málaga-Madrid el día de la tragedia.
Es semana electoral, con las urnas a solo seis días, y no hay campaña que pueda permitirse el lujo de traslucir abatimiento. Toca sonreír. Más aún si eres Pilar Alegría (La Zaida, Zaragoza, 48 años), que ha convertido su apellido en leitmotiv de una campaña que no le da motivos para el optimismo. La última razón para el disgusto llegó este lunes por la mañana, con la encuesta de 40dB. publicada por EL PAÍS y la SER, que pronostica al PSOE su mínimo histórico en Aragón en las elecciones del domingo. No obstante, la candidata socialista llegaba tan puntual como sonriente a la esquina del barrio de Las Delicias, en Zaragoza, en la que había convocado un acto y donde la esperaban la prensa y un puñado de seguidores prestos a dedicarle palabras de ánimo. Porque, aunque la campaña exige sonrisas, a nadie se le escapa que las cosas no pintan bien y que la candidata necesita un empujón. Rápidamente, entre saludos y parabienes, aflora un tema de plena actualidad, la revalorización de las pensiones. Y Alegría eleva la voz para proclamar una frase que llega a oídos de todos:
La prevención de la delincuencia en Madrid va a adquirir la forma de macrorredadas en algunos de los principales centros de ocio de municipios de la región y de la capital coincidente con la llegada del nuevo Jefe Superior, Javier Galván, que pone el objetivo en la Seguridad Ciudadana. Las últimas redadas datan de 2022, como respuesta a situaciones conflictivas, pero a partir de ahora tendrán un carácter preventivo. La actuación policial la marcan las denuncias, las quejas de los ciudadanos y del vecindario, las trifulcas nocturnas... En resumidas cuentas, el grado de conflictividad de las distintas zonas de ocio nocturno de acuerdo a los termómetros y parámetros policiales de la Jefatura de Policía Nacional de Madrid, que es quien prepara y coordina estos amplios dispositivos en los que participan las comisarías de otros municipios y las de distrito e incluso la policía municipal, según fuentes policiales.
El promotor de la acción disciplinaria del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Ricardo Conde, ha propuesto a los vocales del órgano que sancionen al juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, que atacó a la exministra de Igualdad Irene Montero por la ley del solo sí es sí, así como al juez de lo Mercantil Manuel Ruiz de Lara que acusó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de practicar “golpismo” y llamó a su esposa, Begoña Gómez, “Barbigoña”. Esta propuesta de sanción, que avanzan fuentes jurídicas a EL PAÍS, deberá pasar por la Comisión Disciplinaria para ser ratificada.
Pese a la fortísima presión interna y al clamor de las víctimas de la dana, que se escuchó a viva voz en el funeral de Estado, Alberto Núñez Feijóo nunca pidió a Carlos Mazón que dimitiera por su gestión de la catástrofe en la que murieron 237 personas. Fue el propio expresidente de la Generalitat quien quiso marcharse después de escuchar los gritos de “asesino” que le profirieron los familiares en aquella tensa ceremonia en el primer aniversario de la gota fría. Cuatro meses después de la renuncia de su barón, el líder del PP sigue instalado en ese mismo esquema. Feijóo no rompe con Mazón, al que sigue defendiendo y justificando por su ausencia en el puesto de mando en las horas más críticas de la tragedia, como se vio durante su comparecencia en la comisión de investigación este lunes en el Congreso, de la que Génova salió muy satisfecha y con la sensación de haber evitado un gol de la izquierda. Feijóo apenas puso distancia del expresident y esquivó las peticiones para que le obligue a renunciar también al acta de diputado, un debate que de momento no se ha abierto en el PP.
Tengo un buen amigo que lleva gorra castiza cuando hace frío, así que no tengo nada contra las gorras (al final de la novela sale también una boina), y hasta me cae bien el perfil público de David Uclés (Úbeda, 1990) y su ingenuidad sin impostura (no sé vérsela), o una forma del desvalimiento que me parece genuino. Quizá de ahí que la turba del facherío haya salido de caza en redes y fuera de redes contra él, antes y después del desgraciado episodio sevillano de Pérez-Reverte.
La ciudad de las luces muertasDavid Uclés Destino, 2026 282 páginas, 22,90 eurosComo explica Juan Antonio Madrid, catedrático de Fisiología de la Universidad de Murcia, la siesta, de la misma manera que el periodo de sueño nocturno, está de alguna forma condicionada biológicamente. Los seres humanos tenemos una predisposición a sufrir una bajada del nivel de alerta y de vigilancia aproximadamente al mediodía, entre seis y ocho horas después de haber despertado. De hecho, la palabra siesta proviene del latín sexta, que en la Antigua Roma hacía referencia a la sexta hora del día desde el amanecer, momento reservado para la pausa y el descanso. “Hay muchos marcadores que medimos en el laboratorio que nos indican que ese periodo está ahí, incluso sin haber comido a mediodía”, afirma.
La taquilla global ha tenido su mejor inicio del año desde la pandemia gracias a un enero en el que han aguantado bombazos como Zootrópolis 2, Avatar: fuego y cenizas y La asistenta, así como el tirón en España de Aída y vuelta. Pero en febrero toca hacer borrón y cuenta nueva, y volver a llenar las salas de nuevos estrenos. Será un mes con pocas superproducciones y no demasiadas secuelas que llenen las salas.
Las relaciones entre padres e hijos siempre han tenido algo de territorio minado. El padre y la madre poseen una llave que da acceso a zonas del hijo a las que nadie más puede entrar. Una intimidad fundacional. Sin embargo, cada vez son más las personas que deciden romper ese vínculo y tirar la llave a la basura. Es difícil cuantificar cuántos hijos están dejando de hablar con los padres, aunque hay algunos estudios que apuntan a un constante aumento durante los últimos años. En 2020, el 27% de los estadounidenses mayores de 18 años estaban distanciados de un familiar, según datos recogidos por Karl Pillemer, profesor de la Universidad de Cornell. En agosto del año pasado, una encuesta de YouGov indicó que el 38% de los adultos estadounidenses estaban separados de un miembro de la familia: de un hermano el 24%, de un padre el 16%, de un hijo el 10%, de un abuelo el 9% y de un nieto el 6%.
La regularización generalizada de inmigrantes irregulares anunciada por el Gobierno de España, que podría cambiar el estatus legal de más de 800.000 personas, es una iniciativa política de calado y, por tanto, susceptible de un intenso debate político. No se pueden obviar los desafíos e incluso tensiones que implica la inmigración. Pero resulta inquietante que la legítima e incluso deseable crítica política esté contaminada de prejuicios xenófobos y bulos que han envenenado el debate en torno a la inmigración en otros países.
Todas las democracias se parecen, pero cada dictadura lo es a su manera. Por eso vale más ser cauto en las predicciones sobre Venezuela, a la que Marco Rubio ha deseado la senda de España, y vencer la tentación historicista de adivinar el futuro escrutando modelos previos, como si una ley inevitable rigiera el destino de las naciones. Lo que sucedió en España no sirve para anticipar lo que pasará en Venezuela, pero lo que está pasando en Venezuela sí puede servirnos para entender mejor lo que pasó en España.
En el contexto de los actos de conmemoración del 27 de enero, Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, un año más se han sucedido los eventos para restablecer y honrar la memoria de los seis millones de judíos, medio millón de gitanos, disidentes políticos, homosexuales, discapacitados y todas las víctimas del atroz régimen nazi y sus colaboradores.
“Deje de avergonzar a esta Iglesia”. Así comienza el durísimo comunicado firmado por más de cien personas vinculadas a la Iglesia asturiana en respuesta al arzobispo de Oviedo. Decía Jesús Sanz Montes sobre la regularización de inmigrantes que “todos no caben”. Al prelado parece no importarle que Cáritas sea una de las promotoras de la iniciativa legislativa popular (ILP) donde nace esta regularización o que la Conferencia Episcopal la apoye. Monseñor politiza la inmigración y desoye a León XIV cuando afirma que la misión de la Iglesia “es construir puentes, no muros, ver hijos donde otros ven amenazas y descubrir que cada migrante rechazado es Cristo llamando a la puerta de la comunidad”. Hasta parece olvidar que los inmigrantes cuya situación se regulariza ya están aquí. Ya caben.
Los dogmas políticos embarrancan siempre en contradicciones. Porque resulta muy complicado aplicar una doctrina firme sobre algo tan flexible como es la sociedad. Además, el componente de capricho en las actuaciones humanas no se puede despreciar, porque significa la más alta traslación del espíritu al acto cotidiano. Todo aquello que hacemos por capricho nos delata y nos explica mejor que tanta soflama y pantomima en redes para parecer quienes no somos. A menudo vemos a gente tirarse de los pelos de incredulidad porque no entienden que el voto de una parte importante de la clase obrera haya virado hacia la derecha conservadora por la animadversión ante la llegada de los inmigrantes. Y, sin embargo, forma parte de esa mutación constante de la sociedad, receptiva a que le doren la píldora. El impacto migratorio, es evidente, favorece al desarrollo económico del país, por eso debería ser la patronal la que demandara constantemente desde su posición de poder la regularización de aquellos que pululan por el país sin permiso de trabajo. Sin embargo, cuando lo hacen, si es que lo hacen, lo hacen en voz tan baja que nadie les escucha. De este modo, el discurso de la ultraderecha pocas veces afea a los empresarios la demanda de mano de obra extranjera, que sería el efecto llamada del que tanto hablan, sino que se centra en seguir culpando a los más débiles por querer revertir su destino cruel.
Renée Good fue asesinada por ser una “izquierdista trastornada” que cometió “terrorismo doméstico”. Alex Pretti fue acribillado a balazos por ser un “terrorista doméstico” que estaba “blandiendo un arma”. En las últimas semanas, frente a la impunidad de los agentes del ICE en Minneapolis, ese sintagma nominal, el de “terrorista doméstico”, se ha convertido en el escudo léxico de la administración Trump frente a las protestas ciudadanas. La amenaza de convertirse en un “terrorista doméstico” está tan presente en Estados Unidos que es el comodín al que se agarran los agentes del ICE para enfrentarse a la ciudadanía que ejerce como observadora legal de sus acciones. “Tenemos una bonita base de datos y ahora serás considerada como terrorista doméstica. Disfruta de tu video”, dice en un clip un enmascarado del ICE mientras toma fotos de la matrícula del coche de una residente de Portland que simplemente le estaba grabando con su cámara.
El Ministerio para la Transición Ecológica ha citado para el 17 de febrero a las comunidades autónomas a una reunión del Comité de Flora y Fauna que puede ser clave para el futuro de la supervivencia de una enigmática y amenazada especie, la anguila europea (Anguilla anguilla). El departamento de Sara Aagesen llevará a esa reunión la propuesta para incluirla en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas en la categoría de “en peligro de extinción”, y vetar así la pesca de la anguila y de su alevín (la angula), que todavía se sirve en algunos restaurantes como un carísimo manjar. Transición Ecológica irá a ese encuentro con un informe del Comité Científico encargado de evaluar si una especie reúne los requisitos para ser incluida en el catálogo para su protección. Y la conclusión de esos expertos es favorable: “Se recomienda la inclusión de la anguila europea (Anguilla anguilla) como en peligro de extinción”.
Un total de 121 jueces adquirirán formalmente este estatus este martes, en un acto solemne de entrega de despachos que se celebra anualmente en Barcelona ―sede de la Escuela Judicial― encabezado por el Rey y con intervención de la presidenta del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Tribunal Supremo, Isabel Perelló. La mayoría son mujeres jóvenes que no tienen juristas entre sus familiares más cercanos, un perfil que se va consolidando año tras año.
La periodista Julia Varela (Pontevedra, 44 años) tiene un montón de libros en su mesilla de noche. Se está leyendo Nagori, de Ryoko Sekiguchi, acaba de terminar Otra versión de ti, de Inés Martín Rodrigo, y quiere leerse lo nuevo de Ottessa Moshfegh. “Escribe que te mueres”, dice. Empezó su carrera escribiendo en el diario El Mundo y desde entonces ha hecho radio y televisión, sobre todo en RTVE, y lleva comentando Eurovisión desde 2015. Pero esta mañana de invierno quiere hablar de su novela Todo por hacer, publicada por Ediciones B, y contar, entre otras cosas, que está aprendiendo a tocar el piano. “Últimamente solo busco la belleza”, afirma.