ARTICULO PRIMERO.- Conformar, el Comité de Dirección de...
"Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad”
Cuando Josh D’Amaro era un veinteañero tuvo una revelación. Estudiaba pintura y escultura en el Skidmore College en Saratoga Springs, una universidad famosa por su formación artística con un inspirador lema: “El pensamiento creativo importa”. Eran las dos de la mañana y D’Amaro seguía soldando una escultura de casi cuatro metros, que representaba una figura humana abstracta alzándose hacia el cielo, como persiguiendo un sueño. En ese instante pensó cómo diablos podría mantener a su familia con ese trabajo. Al día siguiente se matriculó en Georgetown para estudiar marketing, según contó años más tarde.
El despacho es amplio y diáfano, casi desnudo, salvo por unas fotos de familia en un discreto rincón. Una bandera europea algo desmesurada preside la sala y deja entender que aquí se trabaja en nombre de una idea. Belén Martínez Carbonell (Ourense, 56 años) se disculpa por su castellano “oxidado”. Lo habla a la perfección, pero con esas leves marcas de quien lleva más de tres décadas viviendo fuera de España. Cálida pero cautelosa, cumple un año como secretaria general del Servicio Europeo de Acción Exterior, la diplomacia de la UE, y número dos de la alta representante Kaja Kallas. El suyo es un perfil discreto y poco conocido fuera de Bruselas, aunque su papel sea central en un tiempo en que la política exterior europea se escribe a golpe de sobresaltos.
Ramón Perisé (Tremp, Lleida, 47 años) todavía recuerda las caras del advisory board de la Doerr School de la Universidad de Stanford cuando les sirvió para comer un pastelito de arroz lleno de moho. Los miembros del consejo asesor de expertos, un órgano de sabios de la escuela de sostenibilidad responsable del programa de residencias artísticas de la mítica institución californiana, miraron el plato, miraron a Perisé, tragaron saliva. Delante de ellos, una bola naranja y peluda, que a todas luces parecía incomestible, lista para ser mordida, masticada y deglutida. Y en su cabeza, una alarma aprendida a lo largo de siglos y siglos de supervivencia de la especie: no comer alimentos con moho; si a algo ya le ha salido pelo, quizás pueda matarte. “Tenía un aspecto desafiante”, recuerda Perisé entre risas. Se lo comieron y les encantó. Fue la carta de presentación de Perisé, el primer cocinero del mundo en participar en las residencias artísticas de Stanford.
Una lectura apresurada de los datos del paro registrado en enero arroja una sombra de duda sobre la situación del mercado laboral español, después de que 2025 cerrara con una expansión sólida, con récord de ocupación, fuerte creación de empleo y un descenso significativo del paro. Este pasado enero, sin embargo, la Seguridad Social anotó una pérdida de más de 270.000 afiliados y se registraron casi 30.400 desempleados más. No son datos contradictorios, aunque sí revelan la fragilidad estacional del mercado de trabajo español: un país capaz de crear empleo como nunca, pero aún demasiado expuesto a ciclos cortos y a la temporalidad elevada en sectores clave, como el turismo, el comercio o la agricultura.
Comença a Barcelona el congrés de la UIA, l’organització mundial dels arquitectes que designa la ciutat que acull aquestes reunions internacionals triennals com a “capital de l’arquitectura”. Hem pogut llegir comentaris com ara: “Un conjunt plural de veus que permetrà traçar un panorama ampli i crític sobre els futurs possibles de l’arquitectura”. Malgrat el to, entre governamental i buit, que solen tenir les declaracions dels principis que animen aquests tipus de congressos, destaca que els sis eixos elaborats pels comissaris del congrés interpel·len les persones —els arquitectes com a persones— i no tant l’arquitectura. Una crida, ingènua o no, a esdevenir “més que humans”, “circulars”, “encarnats”, “interdependents”, “hiperconscients” i “sintonitzats”. Unes interpel·lacions que reclamen acció, reflexió i presa de consciència, i penso que entre tantes veus caldria reclamar silencis, no individuals sinó col·lectius, perquè els eslògans del congrés arrelin en les consciències. Ara per ara poc més es pot dir, i haurem d’esperar que els ponents, debats, reunions, assemblees, seminaris, tallers i sessions plenàries no ofeguin les intencions. El critical antagonist, una figura de ponent pensada per “esperonar” les intervencions, cercarà que no siguin només l’enumeració d’unes bones idees i ajudin a acostar-se a la realitat d’una altra manera.
Jorge Azcón (Zaragoza, 52 años) reconoce sentir la presión del favorito en la recta final de la campaña a las elecciones de Aragón. Es la primera vez, en su larga carrera política, en la que el presidente de Aragón y candidato del PP a la reelección parte como ganador, pero su probable victoria puede quedar empañada por un Vox que va disparado en las encuestas. En la entrevista, celebrada el pasado domingo en un hotel de las afueras de Calatayud (Zaragoza) tras una comida-mitin con Alberto Núñez Feijóo, Azcón lamenta el auge de los ultras, del que culpa al PSOE. No lo quiere, pero por si acaso, no cierra la puerta a reeditar un Gobierno conjunto.
¿Está calando el mensaje de Vox entre los agricultores? “Sí, bastante”, responde sin dudar Susana del Prado, de 58 años, gerente de la cooperativa cerealista San Antonio, con más de tres cuartos de siglo de historia, que reúne a unos 180 socios y tiene su sede en Alagón (Zaragoza, 7.532 habitantes). Sentada a la mesa de su despacho, Del Prado traza un diagnóstico pesimista. “Se están arruinando los agricultores”, dice. Sobre los culpables, no da nombres, pero apunta contra la Unión Europea, a pesar de las multimillonarias ayudas de la PAC. Y exime de responsabilidad a un partido concreto, Vox. “Hablando claro, es el que ha tenido cojones a echar el acuerdo para atrás”, afirma.
María Guardiola se reunió con Vox la semana pasada, otra vez. La cita de la presidenta extremeña en funciones con la formación de Santiago Abascal en Extremadura se desarrolló en Mérida. A este encuentro, el tercero desde las elecciones autonómicas del 21 de diciembre, acudieron también el secretario general de los populares en la región, Abel Bautista; el candidato de Vox, Óscar Fernández Calle, y la secretaria general adjunta de la formación ultra, Montserrat Lluis.
Sucesivas borrascas y frentes asociados han golpeado a la península ibérica durante las últimas semanas. Este miércoles, el temporal atlántico Leonardo, nombrado por el servicio meteorológico portugués y que empezó a afectar a España desde el lunes, entra en su fase más crítica. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) mantiene activado un aviso especial ante un episodio que dejará lluvias muy intensas, vientos fuertes y un acusado temporal marítimo, con especial incidencia en Andalucía, donde algunas zonas amanecerán bajo aviso rojo, que indica peligro extraordinario, el nivel más alto. La borrasca Leonardo, descrita por la agencia como “extensa”, permanecerá al noroeste de la Península al menos hasta el fin de semana, manteniendo una situación muy inestable.
En las últimas décadas, la desigualdad económica ha crecido de forma notable en muchas partes del mundo, poniendo en riesgo el funcionamiento del modelo económico y de la propia democracia. Mientras una élite minúscula concentra una proporción cada vez mayor de la riqueza, amplios sectores de la población afrontan dificultades para acceder a la vivienda, la educación o la salud. La brecha se agranda a la hora de pagar impuestos, ya que el tipo efectivo que pagan los multimillonarios es notablemente inferior al del resto de la población.
Uno de los ángulos más oscuros del caso Epstein es el relacionado con la amistad. Durante cuántos años y con qué profundidad puede ser uno amigo de un pederasta en serie sin haberse enterado de nada. Es decir: en qué medida puede ser uno amigo de alguien a quien no conoce, pues ignora la pulsión criminal que lo guía. Es un asunto incómodo. Y delicado de abordar con trazo fino. Con el grueso, ya sabemos que quien tiene una foto con Epstein es sospechoso y quien le envía mails puede ser cómplice o partícipe de sus fechorías. Pero el caso es que Epstein era, en cierta forma, un personaje de sociedad. Un tipo escapado de la imaginación de Bret Easton Ellis. Un multimillonario aparentemente psicópata y encantador, amigo de todos, dueño de una isla, que se relacionaba con las élites de varios países. El diablo, según Steve Bannon, una voz autorizada. En esa documentación (millones de archivos filtrados sin consideración por el anonimato de las víctimas, y faltan más) todos los que salen son ya, en el imaginario popular, amigos de Epstein. El caso es terrorífico por los crímenes, la impunidad con que se produjeron durante tanto tiempo y, esto es lo grave —porque no sólo implica a Epstein—, la discreción con que fueron tratados. Y obliga a revisar retrospectivamente cientos de vínculos. Nadie quiere imaginarse como el amigo que no vio, el conocido que no preguntó, el invitado a la isla que miró para otro lado. Pero la vida social está llena de compartimentos estancos. Amigos para cenar, otros para viajar, más para hacer deporte. Tal vez la pregunta no sea cómo alguien pudo ser amigo de Epstein sin saberlo todo, si es que existe, sino a qué llamamos amistad. Aceptar que puede ser fragmentaria, hecha también de ignorancias mutuas. Admitir que podemos querer a personas que no conocemos del todo, y que esa ignorancia no siempre es maldad, sino miedo a asomarse. La amistad entendida como pacto frágil entre biografías incompletas. Por las que es mucho más fácil que se cuele el horror.
Se llama Pedro Gili, y lleva casi 20 años empeñado en una lucha desigual: como abogado, se ha enfrentado con el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid para que restituyan las zonas verdes que rodeaban al Palacio de los Deportes regional, en el centro de la capital, con la misma extensión y continuidad de la que gozaban los vecinos antes de que la instalación ardiera en 2001. Gili trabajó primero por encargo de una comunidad de residentes. Cuando sus clientes se cansaron del largo litigio, siguió solo. Este lunes, el boletín autonómico recogía una sentencia del Tribunal Superior de Justicia regional (TSJM) que le daba la razón: la propuesta del Ayuntamiento validada por la Comunidad no cumple con el concepto de zona verde de barrio y carece de la continuidad de espacios verdes necesaria para ser equiparable a la existente antes de la reconstrucción del Palacio. El problema es que la Comunidad de Madrid, dueña del edificio, ya ha acometido el proyecto. Que eso le costó 347.316,02 euros en 2023. Y que la sentencia no quiere decir que el caso esté solucionado a favor de los vecinos. Todo lo contrario.
“Paulino, Paulino… ¿Dónde está Paulino?”. preguntaba este martes el rey Felipe VI. Se acababa de hacer una fotografía junto a los 121 nuevos jueces salidos de la 74ª promoción de la Escuela Judicial, pero preguntaba por uno en concreto. “Allí, allí”, respondían algunos. Y de repente se abrió un pasillo y, sin saber cómo, Paulino apareció frente al Monarca. Y echaron unas risas, después de que Felipe VI le dijera: “Tiene un mérito enorme, ¿cómo te metiste?”. “Pues quizás si me lo hubiera pensado mucho no me hubiera metido”, respondía ante la mirada también de la presidenta del Consejo General del Poder Judicial, Isabel Perelló, una de quienes lo aprobaron, porque presidió el tribunal que lo evaluó. Paulino Jesús Martín Alonso es un nuevo juez que llama la atención sobre todo porque dinamita una estadística, la de la edad. Su promoción promedia una edad de 29 años que él se ha encargado de elevar: la semana que viene cumplirá los 65. Dice que ejercerá mientras pueda y avisa que la jubilación obligatoria no es hasta los 70 años, dos más si se prorroga. Una advertencia de que tiene cuerda para rato.
Michael Stücke (52 años, Westfalia) acaba de perder a su marido Jochen. Hace una semana se celebró el funeral. Los dos vivían apartados en una granja en Löhne, al noroeste de Alemania, y, sin embargo, la ceremonia se llenó hasta los topes. “Debíamos ser 250 personas, eso no es normal. En todas partes se hablaba de cómo consiguieron que una pequeña granja alemana se conociera en todo el mundo”, recuerda su amiga Nadia Leytes. En estos últimos años la pareja se había entregado en cuerpo y alma a un proyecto sin precedentes: crear el primer santuario de ovejas gais. La ausencia de Jochen es una baja insustituible, pero Michael no se va a quedar solo en esta misión. Bajo el nombre de Rainbow Wool le acompaña un colectivo que utiliza la lana de estas ovejas para luchar contra la discriminación que la comunidad LGTBI sigue sufriendo en muchos lugares del mundo.
La publicación por el Gobierno de Estados Unidos de más de tres millones de nuevos documentos, incluyendo 2.000 vídeos y 180.000 imágenes, del archivo de Jeffrey Epstein pone de manifiesto la hipocresía de la Administración de Donald Trump por la forma y el tiempo en que está sacando esta documentación a la luz pública. También levanta la sospecha fundada de que la amplitud e influencia del círculo de cómplices del depredador sexual contribuyeron a que su primera condena en 2008 fuera muy leve y, de esta manera, sus aberrantes delitos se prolongasen con absoluta impunidad hasta julio de 2019. Por último, y no menos importante, hace necesario un ejercicio colectivo de clara diferenciación entre lo que son meras relaciones casuales, relaciones peligrosas, comportamientos reprochables y posibles delitos entre el amplio listado de personas de toda condición que figuran en la documentación hecha pública.
El pasado noviembre, se publicó la que probablemente sea la Estrategia de Seguridad Nacional estadounidense más leída y citada de las últimas décadas. Como ya había adelantado el vicepresidente estadounidense J. D. Vance en un discurso pronunciado meses antes en Múnich, el problema de Europa es, a su juicio, “la amenaza desde dentro”. Vance describió un continente en el que la libertad de expresión, la libertad de pensamiento y la libertad de culto estarían en evidente retroceso. La “inmigración masiva”, promovida por los políticos y la burocracia bruselense, habría convertido Europa en un lugar peligroso. Europa necesita poco menos que un cambio de régimen. El documento estratégico va en la misma dirección: “La creciente influencia de los partidos patrióticos europeos es, en efecto, motivo de gran optimismo. Nuestro objetivo debe ser ayudar a Europa a corregir su trayectoria actual. Cultivar, dentro de las naciones europeas, la resistencia a la trayectoria actual de Europa”.
Al final, en verdad, serán muy pocas cosas, y lo peor es que lo sabemos. Lo sabemos y hacemos como que no. Andamos con prisa a todas partes y se nos acaba pronto la paciencia. La vida es complicada y le añadimos una habilidad innata para complicarla más aún, y acelerarla. Puede que sea por ambición o por envidia. Por un afán sano de mejora. Por exigencia y por imponerse al conformismo y a la resignación. Al cabo, siempre es peor quedarse quieto. Quizá es para que no se diga y por no defraudar. Muchas veces es eso: el miedo a defraudar a los demás. Pero irá pasando el tiempo y las cosas serán contadas. Al menos, las que más importen.
Nunca me hizo gracia eso de que Aragón fuera nuestro Ohio. Tampoco aquello de que Zaragoza era el laboratorio donde se ensayaban las campañas de marketing, la ciudad media del gusto medio y del presupuesto medio. Son cosas que me hacen sentir que vivo en una vitrina, como los curris de Fraggle Rock. Esa sería mejor metáfora que la de Ohio: los aragoneses como muñequitos que reproducen a escala las grandes tragedias de la política española.
Hace un par de semanas, el aparataje de bulos de la extrema derecha empezó a mover que la Comisión Europea estaba preparando una red social propia para contrarrestar a X. Se llamaría W (de woke, según Alice Weidel, una de las líderes del partido ultra Alternativa para Alemania) estaría basada en servidores europeos y, según uno de los tuits generosamente reproducido por el algoritmo de la red social de Elon Musk, “todo sería verificado, corregido y eliminado”.