ARTICULO PRIMERO.- Conformar, el Comité de Dirección de...
"Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad”
No me pidas flores, advirtió Carmen Díez de Rivera en un poema titulado Dolor de sueño que publicó la revista Caracola. La mujer que fue llamada musa de la Transición no quiso encerrarse en su jardín y vivió con pragmatismo y rebeldía una época decisiva de la historia contemporánea de España. Así nos lo cuenta la escritora Carmen Domingo en su libro La Soledad fue el precio (Tusquets), una biografía que ha merecido el Premio Comillas 2026. Sus páginas consiguen llevarnos hasta el final, una tarea difícil cuando la historia tiene inicios poderosos. Carmen Díez de Rivera descubrió a los 17 años que estaba a punto de casarse con su hermano. El padre oficial y verdadero, el Marqués de Llanzol, no era el padre biológico. Ella había nacido de los amores adúlteros de su madre con Ramón Serrano Suñer, hombre fuerte del franquismo y poco respetuoso con los mandatos clericales de la época. El descubrimiento de que su novio, hijo de Serrano Suñer, era también su hermano, trastocó el destino hasta llevarla al centro de la artesanía democrática española, cuando se legalizó el PCE, poco después de que Adolfo Suárez pasara de RTVE a la Presidencia del Gobierno.
Hay algo profundamente roto en una sociedad que empieza a aceptar como una noticia más la muerte de criaturas tratadas como daño colateral en guerras y conflictos armados que castigan a la población civil y desgarran de forma especialmente cruel la vida de niños, niñas y adolescentes. La infancia encarna lo más frágil, valioso y digno de protección de la vida humana. No decide las guerras, no entiende de odio, codicia ni poder. Y, sin embargo, recibe su golpe más cruel. Quizá la derrota moral de nuestro tiempo no sea solo la violencia, sino la costumbre de que la pérdida de la infancia deje de interpelarnos y de que su muerte se diluya en cifras y termine confundida con el ruido de fondo del mundo. Erich Fromm decía que la libertad solo tiene sentido cuando se pone del lado de la vida. Todo lo que se aparta de ahí como la fascinación por la fuerza, la indiferencia ante el sufrimiento o el desprecio por la fragilidad es deshumanización. Como sociedad, como humanidad, no deberíamos permitirnos aceptar como normal lo intolerable. Cuidar y proteger a la infancia no es una cuestión ideológica, sino el deber moral más básico de cualquier civilización.
Y, de pronto, la revolución. La semana pasada, Nvidia volvió a sacarse de la manga una de esas tecnologías que, sobre el papel, prometen cambiarlo todo y, en la práctica, dejan un reguero de dudas difícil de ignorar. Se llama DLSS 5 y es la nueva evolución de la tecnología de reescalado de vídeos digitales de la empresa (Deep Learning Super Sampling). El caso es que significa un cambio importante respecto a versiones anteriores: mientras que DLSS 2, 3 o 4 se centraban en mejorar el rendimiento generando más resolución (o más frames) en un vídeo, DLSS 5 introduce algo mucho más ambicioso y peliagudo: el uso de inteligencia artificial para crear partes de la imagen en tiempo real. Es decir, no solo mejora lo que el juego ya ha renderizado, sino que añade detalles como iluminación, materiales o incluso pequeños elementos visuales mediante IA. El resultado es un cambio profundo que se puede ver a simple vista.
La Audiencia Nacional ha liberado en las últimas semanas a 24 personas imputadas por su supuesta participación en una macrorred de narcotráfico. La razón aducida es una reciente sentencia del Tribunal Constitucional, dictada el pasado 23 de febrero, que reajusta su doctrina y obliga a los jueces a proporcionar información más detallada a los detenidos que son enviados a prisión provisional en causas bajo secreto de sumario.
La masiva regularización de migrantes anunciada por el Gobierno agota sus días para iniciar los trámites administrativos. El último borrador del decreto, al que ha tenido acceso este periódico, anuncia la apertura de ventanillas en las oficinas de Correos y de la Seguridad Social para recibir las solicitudes de permisos de residencia y trabajo de más de medio millón de personas que hoy se encuentra en situación irregular en España. Algunas fuentes calculan que podrían acercarse al millón. El Ejecutivo se ha dado un plazo de tres meses para resolver cada petición desde el día en que sea admitida a trámite. El decreto que regula las nuevas condiciones para obtener ciertos derechos por arraigo en el país tiene que pasar por el Consejo de Estado y volver al de Ministros antes de su aprobación definitiva.
El Palacio Saadabad de Teherán es una residencia real construida en el siglo XIX y ampliada durante la derrocada dinastía Pahlevi. El abuelo del expríncipe Reza Pahlevi lo reformó e hizo de las lujosas estancias su residencia. El pasado jueves, las agencias oficiales iraníes difundieron fotografías del edificio con graves daños por un bombardeo estadounidense o israelí: las puertas de madera arrancadas, una bella escalera monumental cubierta de escombros, los techos interiores del edificio parcialmente destrozados. La estructura del palacio ha quedado afectada por la onda expansiva de explosiones en sus cercanías, según el Ministerio de Patrimonio Cultural, Turismo y Artesanía de Irán.
Existe un enorme interés por la guerra de Israel y Estados Unidos contra la República Islámica. Al coste humano para los iraníes se suma el de la contraofensiva sobre los países vecinos y el efecto dominó que de inmediato ha tenido sobre los precios de la energía en todo el mundo. De repente, todo el mundo quiere saber más sobre Irán. ¿Son tan religiosos como muestra la televisión estatal o tan laicos como asegura la diáspora? ¿La intervención militar va a lograr el fin del régimen que no derribaron las protestas? ¿Surgirá una democracia? ¿Podrán librarse del velo las mujeres? Intentando contestar a estas y otras preguntas, a menudo las respuestas oscurecen más que aclaran. He aquí tres asuntos que suelen conducir a error.
El PSOE se ha presentado durante décadas como el partido que más se parece a España. Algo de fundamento tiene esta afirmación si se tiene en cuenta que ha gobernado casi 30 años frente a los 15 de los populares. De hecho, la ideología de la opinión pública en España está, en promedio, ligeramente escorada hacia la izquierda (4,6 según el último dato). Incluso hoy, el PSOE es el partido que los ciudadanos perciben más cerca de esa posición. Si descendemos al detalle de sus políticas progresistas en materia social o de derechos, la mayoría de la ciudadanía las apoya, como las subidas del salario mínimo, los ERTE, la ley de eutanasia e incluso la ley trans.
En las primeras 24 horas de Furia Épica, la operación que empezó el pasado 28 de febrero en Irán, el ejército estadounidense atacó 1.000 objetivos. Diez días más tarde, había atacado 5.000. Es un ritmo insólito, que antes habría llevado semanas. Teóricamente, todos los objetivos eran instalaciones del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, capacidades de defensa aérea iraníes, sitios de lanzamiento de misiles y drones, y aeródromos militares. En la práctica, al menos uno de ellos era una escuela donde murieron al menos 175 personas, la mayor parte niñas de 7 a 12 años. Esta nueva clase de guerra acelerada está asistida por dos tecnologías: el Proyecto Maven y Claude.
Los carteles electorales se solapan estos días en las cuidadas y estrechas calles de Tórshavn, la capital de Islas Feroe. Sus habitantes encaran una doble cita con las urnas: el martes participarán en las legislativas danesas; el jueves, en unos comicios que despiertan un interés mucho mayor porque elegirán a los nuevos miembros de su propio Parlamento. Este remoto archipiélago atlántico, integrado en el Reino de Dinamarca, aunque mantiene polémicos acuerdos comerciales con Rusia, ha adquirido un peso creciente en el tablero geopolítico. Y, a diferencia de Groenlandia —que, ante las amenazas de Donald Trump, ha optado por estrechar sus lazos con Copenhague—, en la clase política feroesa ha resurgido con fuerza el sentimiento independentista.
Cuando el 7 de marzo de 2025, Éric Berton, presidente de la Universidad Aix-Marsella (AMU), lanzó la iniciativa Safe Place for Science (Lugar seguro para la ciencia), lo hizo con una idea clara en mente: crear un refugio científico para los investigadores que buscaban una salida de Estados Unidos ante los recortes y restricciones de la Administración Trump. La agresividad de las medidas impuestas hasta entonces a los compañeros de Berton en los laboratorios y las aulas estadounidenses bastó como advertencia de lo que estaba por venir. Lo inesperado, sin embargo, fue el éxito que tuvo su idea.
El PP empezó la semana pasada con la dopamina por las nubes. Los populares habían logrado que Vox no llegase al 20% esperado en Castilla y León tras una campaña en la que Alberto Núñez Feijóo se había implicado mucho. Pero también después de que los ultras tumbasen por dos veces la investidura de María Guardiola en Extremadura mientras tampoco avanzaban en un acuerdo en Aragón. El empuje de las urnas del 15 de marzo parecía presagiar que las negociaciones se acelerarían, creían en el PP. Pero, transcurridos ocho días, la formación de Santiago Abascal sigue haciendo esperar a los populares, a quienes además acusan de azuzar la rebelión de sus purgados. En Génova no entran al trapo de las incriminaciones, miden sus palabras con el fin de sellar los pactos y les reclaman que no alarguen más la agonía. “Pedimos a Vox que se vuelvan a sentar”, demandan fuentes de la cúpula del PP.
Isabel Díaz Ayuso tuvo en enero de 2022 un encuentro del que nunca ha informado con un alto cargo del grupo Quirón, Fernando Camino. Sucedió seis meses antes de la destitución de la interventora general de la Comunidad de Madrid, que fue seguida hasta final de ese año por el pago de 1.390 millones de deuda a ese grupo hospitalario con fuertes intereses en la Administración madrileña. La presidenta madrileña cenó en un bar del centro de León con el ejecutivo de esa empresa, quien pidió al dueño que cerraran el local para garantizar la privacidad de ellos dos, la esposa del directivo, otros amigos de ambos y varios miembros del equipo de la presidenta. Ausente estaba la pareja de la líder popular, el empresario Alberto González Amador, quien conocía a Camino por su relación comercial de más de una década.
Dos fondos de inversión están a punto de cerrar un negocio redondo con los pisos que un día pertenecieron a los madrileños. Son dos de los mayores caseros privados de Madrid, Fidere y Nestar, que compraron 2.490 viviendas públicas al Ayuntamiento de la capital cuando el mercado tocó fondo durante el resacón del ladrillo. Dieciséis años después esas dos empresas se preparan para venderlos muchísimo más caros, en un momento de desenfreno inmobiliario. Los anuncios han llegado a Idealista con precios inalcanzables para muchos madrileños, como un piso en Sanchinarro de tres habitaciones por 649.000 euros.
En el despacho de María Eugenia Prendes hay silencio y mucho orden. Lo segundo tiene que ver con recolocar un espacio que ocupa desde mayo del pasado año, cuando fue nombrada fiscal de sala de Violencia contra la Mujer, y con la mudanza que llegará en pocos meses, a una nueva sede de la Fiscalía General del Estado. Prendes (Oviedo, 65 años) entró en la carrera fiscal en 1988. Primer destino: Sevilla. Estuvo allí dos años antes de pasar a San Sebastián, donde se especializó en justicia juvenil y de menores. Y en el 97 volvió a casa, a Asturias. En 2012 fue designada fiscal delegada de violencia en la autonomía y ahí trabajó hasta julio de 2024, cuando tomó posesión como fiscal superior de Asturias.
La polémica por la denuncia de acoso laboral contra el jefe de la Policía Local, Luis Moreno, primero comisario de Torrejón (de 2018 a 2025) y luego de Alcalá de Henares hasta su reciente dimisión, oculta un tenso pulso que va camino de convertirse en una guerra abierta en el Ayuntamiento de Torrejón. El policía se enfrentó hace un año, coincidiendo con su solicitud de traslado a Alcalá de Henares, con quien los torrejoneros consideran “el verdadero poder en la sombra” en el consistorio de la localidad madrileña, el actual teniente de alcalde José Luis Navarro (PP), con 40 de sus 59 años con cargos en el PP y en la corporación. Desde 2023 el regidor de la localidad de 143.500 habitantes es su sobrino Alejandro Navarro.
Cuando Alejandro González Iñárritu (Ciudad de México, 62 años) estrenó en 2017 Carne y arena, la batalla de Estados Unidos contra el drama de la inmigración, se libraba medio a escondidas. Ante todo, en la frontera del desierto al sur del país, con la bofetada constante del viento en la cara, la vigilancia silenciosa de las patrullas, los helicópteros, los cactus y los matojos o la marca entre fría y ardiente de la arena en los pies. Hoy la represión contra esa perfectamente comprensible aspiración a una vida mejor, se ejerce a golpes, empujones y a tiros por el cuerpo camuflado de los miembros del ICE, retransmitida en directo desde las ciudades donde operan a las puertas de las casas, en el transporte público, a la salida del trabajo o en la puerta de los colegios.
Quim Gutiérrez (Barcelona, 44 años) no ha pasado una buena noche. Uno de sus hijos lo despertó a las tres de la madrugada por una pesadilla, así que estuvo hasta el alba “cazando” arañas imaginarias. Disimula bien el cansancio. “Es lo bueno de ser actor. Se nos da bien interpretar papeles”, dice. Lleva toda su vida actuando. “De pequeño quería llamar la atención de la gente. Veía a los políticos en televisión y quería eso. Quería ser alcalde de Barcelona”, recuerda. Debutó a los 12 años en la exitosa serie Poblenou. A los 25 ganó el Premio Goya a mejor actor revelación por su papel en la comedia dramática AzulOscuroCasiNegro. Ahora, a punto de cumplir 45, se estrena como “chico Almodóvar” en Amarga Navidad, la nueva película del director manchego. Es difícil imaginar un mejor regalo de cumpleaños para un actor. “Estoy en un buen momento. Me gusta hacerme maduro. Voy perdiendo pelo por delante, pero de momento aguanto”.
La reflexión abierta sobre la configuración de la izquierda española al margen del PSOE para recuperar relevancia electoral ha dado pocos pasos concretos desde que se lanzó públicamente hace un mes, pero se ha ido aclarando el calendario en el que el producto de esa reflexión debería tomar forma para tener alguna garantía de llegar con entidad política y organizativa a unas elecciones generales.