ARTICULO PRIMERO.- Conformar, el Comité de Dirección de...
"Año de la lucha contra la corrupción y la impunidad”
Dice Don DeLillo que escribir es el más llevadero de los oficios: Solo requiere un lápiz y un papel. En el caso de la poesía, muchas veces ni eso. Igual que muchas obras maestras del arte universal se hicieron milenios antes de que existiera la palabra arte, los dos grandes poemas fundacionales de Europa se compusieron siglos antes de que se inventara la escritura, y se transmitieron oralmente, como por otra parte se transmitieron las canciones y músicas populares antes de la invención del gramófono. La métrica y la rima son recurso mnemotécnicos que alcanzaron grados inauditos de sofisticación, y que siguieron siendo útiles cuando ya existía la escritura. Un poema medido y rimado es más fácil de recordar que otro en verso libre; y también más fácil de componer sin escribirlo. Borges se fue volviendo un poeta más formal según iba quedándose ciego y ya no podía confiar en la escritura para no olvidar los versos que inventaba. Hay poetas que escriben sin escribir mientras dan un paseo, mientras conducen, y llevan el poema consigo, como en una libreta virtual en la que tachan, añaden, corrigen.
Si usted es dado a hablar de sí mismo en tercera persona y, por ejemplo, llamándose Juan, dice: “Tranquilos, que Juan no os va a fallar”, permítame ofrecerle aquí diez razones para perseverar en este uso e incluso sostenerlo frente a sus detractores.
Cuando apenas había transcurrido media hora de la importante cumbre del miércoles en Mérida sobre la negociación del Gobierno extremeño, Vox envió un comunicado a los medios enumerando sus demandas dirigidas al PP. “Prioridad de los españoles en sanidad”, rezaba de forma genérica una de las condiciones para investir a María Guardiola. El Partido Popular niega que ese tema estuviera sobre la mesa en la reunión a la que acudió su secretario general, Miguel Tellado, hace dos días. Pero al ser necesario su apoyo también en Aragón y en Castilla y León —comunidades donde Santiago Abascal hace valer su aumento de voto prolongando el bloqueo y donde extenderá los requisitos ya enunciados en Extremadura—, los ultras arrastran inevitablemente a Génova al debate de restringir la sanidad a los inmigrantes, uno de los principales puntales del discurso de la extrema derecha.
Caras nuevas y dirigentes más jóvenes con experiencia de gestión, pero continuismo en las políticas y los equipos del área económica del Gobierno para consumar la recta final de la legislatura. La nueva remodelación del gabinete forzada por la convocatoria de las elecciones andaluzas y la salida de María Jesús Montero, una pieza fundamental del engranaje del Ejecutivo los últimos ocho años, proyecta un Gobierno más técnico para hacer frente a las secuelas de la guerra de Irán, pero sin romper con el pasado. Al contrario. Montero, que desde este viernes ya aparece en el Boletín Oficial del Estado como exvicepresidenta primera y exministra de Hacienda, sigue siendo número dos del PSOE y se mantiene su impronta en la cúpula del ministerio.
“Se la encontraron con la sujeción abdominal cruzada debajo del brazo hasta el cuello y el hombro izquierdo, quedando totalmente atrapada. Ya no respiraba”.
El juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis Castro, ha concedido la libertad condicional a seis presos de ETA en lo que va de año. Se trata de Iñaki Reta Frutos, Arkaitz Agote Cillero, Mikel Ayensa Laborda, Juan Manuel Inciarte Gallardo, Alicia Sáez de la Cuesta e Iratxe Yáñez Ortiz de Barrón, según la documentación judicial a la que ha tenido acceso EL PAÍS. Los cuatro primeros ya han sido excarcelados, mientras que las dos últimas lo harán en los próximos días. Desde 2019, la justicia ha aplicado esta medida a 59 reclusos de la organización terrorista, según un recuento realizado por este diario a partir de datos propios y de los recopilados en los últimos años por el Observatorio de Política Penitenciaria de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT).
-¡Todos al suelo, quien grite o quien haga algo raro le pego un tiro!"
La batalla en la que fuerzas rusas se hicieron con la ciudad de Mariupol en mayo de 2022 ha sido probablemente de las más sangrientas de la ofensiva de Moscú sobre Ucrania. Las autoridades locales estiman los civiles muertos en más de 20.000 y fueron varios miles los soldados hechos prisioneros. Algunos todavía hoy siguen en penales del Kremlin. Poco a poco, gracias a los intercambios que van acordando las partes, otros van quedando en libertad. EL PAÍS ha entrevistado a dos de los que regresaron a su país el 5 de marzo. Ambos reconocen que se acabaron entregando junto a sus compañeros a las tropas invasoras siguiendo las órdenes del presidente Volodímir Zelenski. Tanto el grupo de uno como el del otro acabaron rodeados, bajo fuego enemigo, sin escapatoria, sin munición y sin alimentos. Hoy tratan de rehacer su vida tras cuatro años que describen plagados de todo tipo de torturas.
Gabriel Attal (Clamart, 1989) tenía 34 años cuando, en enero de 2024, se convirtió en el primer ministro más joven de la V República francesa, el sistema político creado tras la II Guerra Mundial. Ha sido, también, el último jefe de Gobierno en una Francia relativamente estable, la de antes de la crisis desatada tras la decisión del presidente, Emmanuel Macron, de disolver la Asamblea y convocar elecciones legislativas anticipadas seis meses después del nombramiento de Attal.
Vivir en Roma suele dar una sensación de estar rodeado de misterios, algunos maravillosos y otros no tanto, su lado oscuro. Se convive con ellos con cierta familiaridad. Por ejemplo, desde hace más de cuatro meses las fuerzas del orden excavan en los jardines y sótanos de una vieja mansión, y hasta han llegado a las antiguas catacumbas, sin saber bien lo que se van a encontrar. Y a lo mejor no encuentran nada. Es el enésimo episodio de uno de los grandes misterios italianos: la desaparición en 1983 de Emanuela Orlandi, hija de un empleado del Vaticano, un caso sin resolver al que se han dedicado series y documentales.
Hoy es un día especial en el Instituto Cultural del Mócheno. Unos periodistas españoles han llegado a la minúscula localidad de Palù del Fersina, en la provincia italiana de Trento, al noreste del país, para interesarse por un idioma desconocido que apenas habla hoy en día un millar de personas y que, a cada año que pasa, se siente más y más débil. “Lo usamos unos 200 jóvenes. A veces comentamos que nos vemos como dinosaurios, como si fuéramos animales en peligro de extinción”, asegura David Toller, uno de los pocos veinteañeros que han hecho realidad el sueño de vivir y trabajar en el mismo lugar donde sus ancestros desarrollaron a partir del siglo XIII este dialecto germánico variante del bávaro. La mayoría de chicos de su edad, por el contrario, se ven obligados a mudarse a la cercana ciudad de Trento, donde prácticamente nadie ha oído hablar del mócheno.
Reportaje elaborado en el marco del proyecto 'Europa Informada', financiado por el Parlamento EuropeoHay dos tipos de personas en el gimnasio. Los que llegan cuando aún no ha amanecido, con el café en la mano y la determinación intacta. Y los que aparecen al caer la tarde, cuando el cuerpo parece por fin haber despertado del todo. Y ambos creen tener razón.
Desde hace algo más de dos años separo siempre los restos de comida del resto de la basura: en la localidad donde vivo existe un programa municipal de procesamiento de residuos orgánicos para crear compost, que se reparte entre todas las personas que colaboran en su elaboración.
La hostelería en general y la restauración en particular gozan de buena salud. Según los últimos datos disponibles de la Asociación de Hostelería de España, hay 266.837 bares o restaurantes en nuestro país. Uno por cada 182 personas. Dan empleo a 1,38 millones de trabajadores y producen cerca de 116.000 millones de euros al año. No obstante, pese a las contundentes cifras, las empresas del sector tienen un problema. La expresión “cerrar el bar” no se aplica solo a la clientela más trasnochadora: año tras año, una buena parte de estos negocios bajan la persiana.
Durante años, Silicon Valley se ha amparado en la ley que establece que las compañías no son responsables del contenido generado por sus usuarios y ha defendido que la tecnología es neutra y que los algoritmos solo persiguen mejorar la experiencia de navegación. Esta semana, sin embargo, un jurado de Los Ángeles ha dictaminado que las aplicaciones de dos de las grandes tecnológicas, Meta y Google, son adictivas, que han sido diseñadas expresamente para mantener a los usuarios enganchados y que sus propietarios han sido negligentes en la protección de los niños y adolescentes que las utilizan. En otro caso en Nuevo México, un jurado ha condenado a Meta —matriz de Facebook, WhatsApp e Instagram— por no haber prevenido la explotación sexual infantil en sus plataformas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha revelado esta semana su nuevo consejo asesor en ciencia y tecnología (PCAST, por President’s Council of Advisors on Science and Technology) y, como tal vez cabía esperar de este millonario por nacimiento e indocto por formación, parece haber elegido a sus miembros en la lista Forbes. Si tiene tanta pasta será que es muy listo, habrá pensado Trump en un alarde de sofisticación intelectual, y allá que nos ha metido a medio Silicon Valley en uno de los pocos organismos que podría haberle desasnado en una serie de materias que quedan mucho más allá del radio de su ingenio.
Parece que mis abuelos invadieron la Argentina. No estoy segura, pero intento averiguarlo desde que el presidente Javier Milei le dijo a Orbán, el primer ministro húngaro: “Cuando la inmigración no se adapta culturalmente al lugar donde va, deja de ser inmigración para convertirse en invasión”. Orbán quedó contento porque considera que la inmigración es “un veneno”.
El milagro puede estar ocurriendo. En los últimos años, la ultraderecha olió sangre y dominó el discurso hablando directamente a las vísceras y agitando el miedo a la inmigración y a la pérdida de identidad en un mundo cambiante donde las decisiones económicas se nos escapan. Lo saben bien Trump y una ultraderecha europea que utilizaron los recelos contra el orden legal, contra el feminismo, las nuevas libertades y el wokismo.
Se acercan las elecciones en Hungría -previstas para el 12 de abril-, una cita de importancia incalculable para el futuro de Europa. Viktor Orbán es desde hace tiempo un agente político cuyos objetivos son indistinguibles de los de Putin y Trump. Su entierro político no supondría la eliminación completa de los obstáculos para que la UE avance en el proceso de adaptación a un nuevo tiempo especialmente hostil, pero sin duda sería un extraordinario alivio que allanaría el camino reformista al menos durante un año, hasta las presidenciales de Francia. Observar el carrusel electoral en Budapest es un sano ejercicio de análisis de los enemigos del proyecto europeo. Son muchos y poderosos.